PIRATERÍA: EL PLACER DE LO ILEGAL

 PIRATERÍA: EL PLACER DE LO ILEGAL

Pocos días atrás, se hizo público un informe encargado por la Unión Europea (UE) sobre el efecto de la piratería en los productos de la industria cultural. El informe de 307 páginas, data de finales del 2014 y jamás fue publicado, supuestamente, porque los resultados no contentaban a quienes solicitaron el informe. Según la UE, el informe fue presentado internamente en diferentes foros, antes de su publicación en el sitio alemán Netzpolitik, pero los resultados estaban (y aún están) a la vista. 

Para quién desee leer las conclusiones en inglés, están en las páginas 148-149 del informe, y pueden ser resumidas en pocas palabras: los investigadores establecen que las pérdidas en los diferentes productos culturales (cine, televisión, música, videojuegos y libros) son pequeñas, nulas o incluso, en ciertos casos, la piratería beneficia a dichos productos.

Anteriormente, los investigadores observaron que existen pérdidas en la venta de formatos físicos, pero según sus conclusiones, se debe a que los consumidores “se hicieron digitales” (página 117), es decir que prefieren consumir de manera digital estos productos. Dicho de otra manera: prefieren Netflix a los DVDs, Spotify a los CDs o Steam a los juegos físicos. Al menos esos son los resultados que arroja este informe enfocado en seis países europeos: Francia, España, Alemania, Polonia, Reino Unido y Suecia, siendo España y Polonia dos de los países con mayor rango de piratería en Europa y el mundo.

tumblr_mz7u28Ik8G1qdlh1io1_500.gif

Este informe levantó cierta polvareda en sitios como Reddit, donde los usuarios se mofaban de algo establecido: “la piratería mata a la industria”, frase que con el tiempo pierde cada vez más peso y relevancia.

La realidad es que ésta no es la primera vez ni será la última que la piratería entra en tela de juicio: sin ir más lejos, este año se desató un pequeño debate entre diferentes youtubers de anime estadounidenses sobre la forma de consumir este producto. Uno de ellos, Digibro, clamaba en su video que no importaba la fuente, ya que sólo deseaba ver cómodamente un anime en una calidad decente.

Este debate se originó por las trabas que tienen los occidentales para consumir semanalmente anime de manera legal, ya que ciertas opciones tienen modelos de negocio pésimos o alejados de las necesidades de estos consumidores. Para la mayoría, la piratería está completamente descartada o al menos deciden no promocionarla subiendo contenido sobre títulos que reposan detrás de las barreras de los servicios legales (es el caso de Netflix por ejemplo, que compró los derechos de Little Witch Academia y la estrenó meses después de su finalización en Japón).

Mientras tanto, Nintendo Switch fue lanzada este año. Nintendo es conocido por lanzar al mercado consolas fácilmente vulnerables, de hecho, al día de la fecha es posible piratear prácticamente todas las consolas de Nintendo a través de diferentes métodos. Unos dos meses atrás, corrió la noticia de que Nintendo Switch fue vulnerada; a los pocos días ésto fue corregido, pero no dejó de despertar un pequeño debate entre quienes clamaban la muerte de la consola (por la inevitable baja de venta de software y la pérdida de interés de los desarrolladores que esto produciría ) y quienes festejaban y decían que de esa manera al fin podían comprarla.

Estos son casos recientes, pero aún más polvareda levantó Jeff Bewkes, CEO de Time Warner al hablar de Game of Thrones (GoT) en 2013 con el Washington Post. En aquél momento, Jeff dijo que el hecho de que GoT sea la serie más pirateada del mundo “era mejor que un Emmy”. Anteriormente parte del equipo también había alabado la piratería diciendo que producía un ruido y atraía la atención de cada vez más gente.

 

El debate sobre la piratería jamás será saldado; la realidad es que no existe persona en el mundo que pague por todo lo que consume o que utilice sólo canales legales para consumirlo.

 

Hay gran cantidad de argumentos y excusas de ambos lados del espectro, pero en el final son sólo eso: excusas. Cada uno es responsable de la manera en la que consume la industria cultural; la piratería daña a la industria, pero tal vez no tanto como las grandes compañías cuentan de manera penosa. La piratería también hace que ciertas prácticas horrendas de mercado sean abandonadas, o penaliza la existencia de dichas prácticas.

El streaming musical fue una solución a la caída abismal de la industria discográfica y junto a VevoMusicayudaron a los artistas a recibir un porcentaje mayor de ganancia por cada canción vendida o escuchada en YouTube. Esta crisis también ayudó a la conformación de enormes festivales, pero eso corre para otra reflexión.

 

En el final, la piratería es algo que existe y con lo que las compañías deben convivir, tratar de sortear o evolucionar, para que no haya necesidad por parte de los usuarios de hacerlo.

 

Muchas veces es más cómodo abrir Netflix que descargar temporadas completas por Torrents, otras queremos destruir a esta compañía por los filtros regionales que tiene. Eso sí, esta práctica no deja de ser ilegal al menos en la mayor parte del mundo, ya que el copyright es la herramienta de control más poderosa que posee la industria cultural.

Fundamentalista del buen comer. Es rebelde porque es gratis. Posiblemente esté polemizando sobre algo. Nació con el joystic incluído.