EN FOCO: MAXI MAGNANO Y SUS PARAJES CURIOSOS

EN FOCO: MAXI MAGNANO Y SUS PARAJES CURIOSOS

Bajo el nombre de Suffer Rosa, y rescatando siempre la simpleza de lo complejo, Maximiliano Magnano se destaca como fotógrafo de espacios vacíos, escenas que desbordan incógnita y parajes desolados que hablan más que cualquier discurso. En un intercambio de palabras focalizados en cinco puntos centrales, Maxi nos cuenta más sobre su trabajo, su inspiración, y los avatares de vivir la fotografía.

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COMIENZOS

"Empecé a sacar muchas fotos en un momento raro de mi vida: me había quedado sin trabajo y se había muerto mi viejo. De golpe tenía mucho tiempo y tenía un estado de ánimo particular". 

 

 "Tal vez esa circunstancia haya funcionado como impulso, pasé mucho tiempo yendo y viniendo, sacando foto".

 

Cuando más se adentra Maxi a explorar sus orígenes, más descubre sobre la incertidumbre de sus orígenes como fotógrafo: “no sé si fue un impulso a registrar el mundo, no sé si hay mucho de registro en las fotos que saco —comenta, aún repensando sus orígenes—. No son retratos ni fotos que conserven algún instante, son más bien estáticas. Tal vez con el tiempo sí se conviertan en una especie de registro, cuando las cosas y los lugares de las fotos que saqué hayan cambiado o no estén más, pero en un principio no están hechas a modo de registro”.

ESTILO

Quizá sea la sensación de estar a segundos de que ocurra algo inesperado, o la inhóspita soledad de la raza humana, o el abandono y el silencio de lo inanimado, lo que hace que las fotografías de Maximiliano atrapen al espectador. Están allí, en colores apagados y paisajes que no dicen nada, pero en esa nada, está absolutamente todo. En cierto aspecto, esto trae cierta remembranza a los cuadros del famoso pintor americano Edward Hopper, cuyos paisajes neoyorquinos retratan de forma casi enigmática la vida americana. Las evocaciones son retomadas y referidas cuando se le pregunta sobre su trabajo, y si bien no puede negarlas, el fotógrafo asegura que no las toma conscientemente como referencia, aunque tal vez sí saca fotos de Buenos Aires que se ubican dentro de ese paradigma de representación de Hopper. 

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"Quizá la pintura de Hopper funciona como un paradigma de representación de espacios urbanos y suburbanos. En ese sentido, el espacio de Hopper es un espacio de representación que puede incluir no sólo obras fotográficas, sino que también puede ser el marco espacial en el que transcurren ficciones. Rojo profundo —agrega, refiriéndose a la película dirigida por Darío Argento en 1975— le debe tanto al espacio de Hopper que hasta tiene una recreación de Nighthawks. Algo que tienen en común la pintura de Hopper, la película y muchas escenas de directores como Lynch, es la tensión entre un espacio público cotidiano que debería ser un espacio de intersubjetividad, y la ausencia de esta intersubjetividad. Son espacios nocturnos despoblados, o sea que podrían ser también un ámbito de circulación de lo ilegal, lo que no puede ser visto".

 

"Todo esto lo pienso ahora, cuando saco fotos sólo pienso ‘uh mirá qué bueno’ y saco. Pero, cuando sacamos fotos con alguna intención estética, estemos operando dentro del marco de algún paradigma de representación".

 

Retomando la sensación de que algo puede llegar a pasar de un minuto a otro, propia de las pinturas de Hopper, dice Maxi: “tiene que ver con el uso que se hace de la noche como marco. La noche también funciona como un marco espacial de oscuridad no sólo por la ausencia de luz, sino que es también un espacio de menor visibilidad respecto de los aparatos de vigilancia, de alguna manera es un ámbito de intemperie institucional, en la vida urbana moderna es una frontera respecto del día como el ámbito de institucionalidad e intersubjetividad”.

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SOBRE LA FOTOGRAFÍA EN SÍ

Adentrándonos ya dentro de los parajes de la fotografía misma, vale preguntarse qué significa la fotografía para él. La respuesta evidencia no sólo algo estrictamente profesional, sino la capacidad casi teatral de ser alguien más, de estar en un lugar en el que no se estaría en otras circunstancias. 

“Me sirve como una manera de romper con mi circulación habitual, me sirve para desbordar los esquemas de mi cotidianidad. Con la excusa de sacar fotos voy a lugares por los que normalmente no andaría, me hace tender hacia afuera de mi normalidad en varios sentidos porque conozco zonas, barrios, a veces viajo a algún lugar, hablo con gente con la que no hablaría (siempre que saco fotos pido permiso, así que termino hablando con carniceros, remiseros, gente que tiene funerarias, de todo). Esa es la importancia que tiene la fotografía en mi vida, es un desvío. Después tengo el resultado final, las fotos, que no sé si son tan importantes como ese desvío".

Desvío, profesión, fuente de ingreso o simplemente como acción del espíritu inquieto, es claro que la fotografía en sí cuenta con un poder casi tan grande como el de la música o el del cine. Muchas veces, este poder se encarna en la búsqueda de un mensaje, en la capacidad de una foto de transmitir algo, muchas veces enfatizado por la existencia de un título, poema o frase que guía dicho mensaje. “Tal vez todos los paratextos —dice, refiriéndose a los títulos, explicaciones, y otros elementos que acompañan la foto— terminan obturando el carácter puramente visual que pueden tener las fotos. Veo que se les agregan prólogos, títulos, especificaciones técnicas, citas, poemas, pareciera que la fotografía no alcanzara. Me parece interesante aislar las fotos de toda la carga textual que suele acompañarla”.



"En la última publicación que hice ni siquiera está mi nombre, no tiene título, no hay ni una palabra, solamente puse fotos. Hago esto justamente porque veo que siempre se le agrega texto a la fotografía".

 

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FORMAS

Mucho se ha hablado (y se hablará) sobre la foto y su capacidad de ser un “espejo” del mundo. Maxi opina que si la fotografía muestra al mundo tal cual es, es porque está funcionando desde una concepción ya formada del mundo y es esa pre-concepción la que está mostrando. “Así que no me parece que la fotografía pueda mostrar el mundo tal cual es, objetivamente,” aclara. “La fotografía puede ser un canal para mostrar una realidad, puede ser periodística, pero puede también cancelar esa relación que exige que de alguna manera, objetiva o subjetivamente, muestre algo real”.

 

"Creo que, si mis fotos tienen alguna gracia o algún valor, eso tiene que ver justamente con que son una representación mediada de un entorno, que en este caso es Buenos Aires y sus alrededores".

 

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OBJETIVOS

“Me gustaría no tener objetivos concretos, prefiero que sacar fotos no siga siendo más que eso, sacar fotos —comenta respecto a sus objetivos—. Si le empiezo a agregar dimensiones y objetivos va a perder la gracia. Voy a tener fotos que están bien y otras que están mal en función de ese objetivo, van a estar conducidas en una dirección específica. Prefiero sacar fotos porque sí, que sea un fin en sí mismo. No quiero transmitir una visión del mundo, ni llevar mis fotos a ningún lugar en particular, ni que salgan en tal revista. Todos esos son ideales de realización que no tienen nada que ver con el hecho concreto de estar sacando fotos, prefiero olvidarme de eso y no perder de vista que lo que hice fue sacar fotos".

 

"No me gustaría agregarle a la fotografía el peso de ser un camino hacia algo mayor".

Comunicadora Social. Fotógrafa del mundo. 

"No pierdas de vista el horizonte".