ESCUELA DE SUPERÉROES, PERO SIN DISNEY

ESCUELA DE SUPERÉROES, PERO SIN DISNEY

Pocas cosas unen más a las diferentes franjas etáreas como los dibujos animados. Cuando hablamos de nuestros tesoros de la infancia, las guerras generacionales se transforman rápidamente en memorias compartidas y recomendaciones de clásicos.

Quienes están pisando los 30 se criaron con Dragon Ball, los más jóvenes con Naruto y quizá nos esté leyendo alguien que conoció Astro Boy en su época dorada.


 

Lo interesante sobre los dibujos animados es que jamás producen peleas, sino que acercan a la gente

 


Sí, siempre vamos a discutir si Goku puede ganarle a Superman, pero estas discusiones nacen desde el cariño que le tenemos a estos personajes y nuestro deseo de compartirlos con más gente, en lugar de celarlos o ponerlos en un pedestal.

Goku, Naruto, Astro Boy, todos ellos tienen algo en común y es su origen oriental: son personajes de un género de manga/anime conocido como shonen (literalmente “joven hombre” en japonés). Como todo género, el shonen tiene sus arquetipos y vicios: personajes principales con personalidades fuertes, graciosos, muchas veces inocentes y con un espíritu que contagia a todo el que tienen cerca.

El shonen está plagado de lineamientos básicos, el arco de entrenamiento, el gran mal, el reto que el héroe debe superar, el powerup (nueva habilidad o mejora de una que ya se posee), el interés romántico, el mejor amigo y el rival. Estas historias fueron contadas miles de veces, y podemos reconocer a la legua los nombres y situaciones que encajan en estos lineamientos. Ya sean piratas, ninjas, cocineros, magos o superhéroes, estos escenarios se repiten una y otra vez con mayor o menor éxito.

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Hoy podemos presenciar el nacimiento de una historia que abraza el shonen y lo presenta de una manera tan estilizada que será recordada como ese dibujo animado con el que se criaron estas nuevas generaciones.

My Hero Academia es un manga escrito y dibujado por Kōhei Horikoshi, que en el año 2016 obtuvo su primera temporada como anime de sólo 12 capítulos. Este 29 de septiembre terminó de emitirse la segunda, de 25 capítulos en Japón. Ambas temporadas fueron realizadas por el estudio Bones y ya está anunciada la tercera, sin fecha de emisión.

Este anime cuenta la historia de Deku, un joven de 15 años que sueña con ser un superhéroe en un mundo donde los superpoderes son moneda corriente, y él no posee ninguno. En este mundo, los héroes necesitan una licencia que se consigue en el peor infierno conocido por el hombre: la secundaria. Junto a su rival de la infancia, un genio insufrible que desea matar el mal (sí, matar), se embarcan en una aventura de secundaria en la que conocerán a 18 compañeros de clase, varios profesores y algunos villanos.

Nada nuevo bajo el sol: una historia más que sigue todos los lineamientos del shonen, de las historias de heroísmo y de las de crecimiento y adolescencia. El gran punto a favor de My Hero Academia es su conocimiento sobre el género y su ejecución perfecta.

Durante la primer temporada, no tenemos mucho tiempo de conocer el enorme casting de personajes, por lo que el Estudio Bones se dedica a presentar a nuestro protagonista, darle un objetivo claro, mostrar a su rival, al villano recurrente y presentar a All Might, el símbolo de paz de este mundo.

All Might es la personificación de todo lo grande y todo lo bueno del mundo y el trabajo puesto en su personaje es alucinante. Al igual que otros personajes dentro de la serie, que también rinden homenaje a superhéroes conocidos, tanto el diseño como la filosofía de All Might recuerdan a héroes occidentales tales como Superman, y dentro de la historia es claramente el personaje más poderoso del mundo, la última barrera. Desde un punto de vista técnico, esto previene a la historia de destruir los niveles de poder, como pasó en series como Naruto o Dragon Ball, pero además pone a Deku en una posición segura: “allí es donde debo llegar”.

La primera temporada nos deja una promesa, hay una enorme cantidad de personajes realmente interesantes, que gritan “si podés esperar, vamos a contar historias geniales y únicas”. La segunda temporada cumple esa promesa con creces. En sus 25 capítulos, cubre tres arcos argumentales enteros junto a pequeños episodios de relleno. Desde el principio podemos advertir un incremento en la calidad de la animación, con movimientos más fluidos y una estética más pulida.

Durante estos arcos se profundiza en personajes secundarios, se ponen en escena a todos los compañeros de clase y se deja espacio para presentar a personajes menores de otras clases y otros ámbitos.

 

Jamás pierde de vista a su protagonista, ni sus ambiciones. La narrativa es impecable y la animación acompaña en cada paso.

 

El mundo de My Hero Academia está vivo y esa vitalidad puede verse en sus escenarios, sus personajes, las situaciones y la animación. Los cuadros con multitudes están llenos de personajes particulares, nada está dejado al azar y todo se ve y se mueve para hacer sentir ese mundo como un lugar real. Estudio Bones es famoso por sus adaptaciones impecables, poco tiempo atrás nos dió una locura visual de la mano de Mob Psycho 100 y es mundialmente famoso por la obra de arte que es Fullmetal Alchemist Brotherhood.

En My Hero Academia realmente lograron darle vida a los personajes del manga, de una manera vívida y bella. La única pena es tener que esperar para poder ver su continuación.

La industria del anime cambió mucho en estos años y es difícil conseguir que una productora serialice un producto en continuado. My Hero Academia está siguiendo los pasos lógicos de testeo de mercado, una temporada corta, una temporada completa y el anuncio de una tercer temporada. Aún está lejos de alcanzar el punto donde se encuentra el manga, pero viendo la calidad de series como One Piece, es preferible que Bones se tome su tiempo en producir temporadas alejadas en el tiempo sin perder calidad o tener que rellenar para no matar al manga y ver el nacimiento de un clásico con las reglas de este mercado moderno.

Por ahora, solo resta decir: PLUS ULTRA.

Fundamentalista del buen comer. Es rebelde porque es gratis. Posiblemente esté polemizando sobre algo. Nació con el joystic incluído.