ATOMIC BLONDE: ATÓMICA Y MUY DE CULTO

ATOMIC BLONDE: ATÓMICA Y MUY DE CULTO

Analizar Atomic Blonde en términos de buena o mala película es un trabajo tan sencillo como inútil. El guión es malo, no se toma demasiado en serio y, en general, no cumple en todo lo que promete. El problema es que Atomic Blonde no es importante en sí misma, sino en lo que representa, ya que es una obra de culto en construcción.

Esta película es la ópera prima de David Leitch, un doble de riesgo que dirigió coreografías en grandes producciones y algunas escenas en John Wick (2014). Este director ya mostraba una afinidad con la violencia cruda, coreografiada y filmada con ángulos y movimientos complejos y fluidos en John Wick, y aquí hace gala de escenas de pelea a puño limpio de una crudeza increíbles, de persecuciones a punta de pistola estremecedoras, de enfrentamientos armados muy estilizados, todo al ritmo de electro pop de los ‘80. Y es que Atomic Blonde no es perfecta, tal vez ni pueda ser considerada buena, ya que los momentos de tensión son aderezados con 'I Ran' de A Folks of Seaguls o 'London Calling' de The Clash. Tal vez, lo peor es que en su retorcido universo esto funciona. El aspecto más interesante del sonido de Atomic Blonde son los efectos.

 

Los golpes se sienten pesados, las balas poderosas, disparar una 22mm suena como disparar un rifle de francotirador, las caídas suenan dolorosas, todo el sonido está preparado para reflejar la crudeza de la escena.

 

Claro que el sonido y la dirección no es lo único que hace a una película un producto de culto. Y aquí entran los actores: Charlize Theron toma el rol de Lorraine Broughton, una espía de currículum perfecto que trabaja para el M16 en la Guerra Fría. En un viaje a Berlín días antes de que caiga el Muro, se encuentra con David Percibal, el chico de oro del M16 en la ciudad dividida, encarnado por el enorme James McAvoy. A ellos se les unen clásicos como Toby Jones y John Goodman, cerrando con Bill Skardsård. Para terminar de condimentar, la película está basada en “The Coldest City”, un cómic escrito por Anthony Johnston.

Repasemos un poco el prontuario de estos nombres. Charlize Theron logró su gran quiebre en el año 2015 en su papel de Furiosa en Mad Max Fury Road, pero viene trabajando en papeles menores desde hace años, tal vez es conocida por algún fanático de lo oculto por su actuación en la película de Aeon Flux (2005). James McAvoy está dando sus primeros pasos en súper producciones desde que interpretó al joven Charles Xavier en X-Men First Class (2011) y todas sus secuelas, y más recientemente en Split (2016), pero siempre será recordado como el placer culpable de muchos en Wanted (2008). Por su parte, Bill Skardsård actualmente puede ser encontrado en el papel de Pennywise en la remake de IT (2017). Toby Jones es nuestro querido Dobby en el universo Harry Potter y nuestro menos querido Dr. Armin Zola en el Universo Cinematográfico de Marvel. John Goodman presta su voz para Sully de Monsters Inc. y actuó del Vice Decano en varios capítulos de Community. Por último, el escritor de la obra original, The Coldest City, realizó muchos trabajos para importantes videojuegos, como Dead Space o Shadow of Mordor.

Creo no haber mencionado que Atomic Blonde es una historia de espionaje, aunque en los papeles eso realmente no es de mucha importancia. La trama es una excusa para poner a sus personajes en situaciones puramente ochentosas. Discos, drogas, etiqueta negra, traiciones, micrófonos ocultos, traiciones, sexo, David Bowie: esta película tiene todos estos elementos.

Algunos giros temáticos son predecibles, algunos elementos de la trama son prácticamente inentendibles. La cohesión la da el interrogatorio al que es sometida nuestra protagonista a lo largo del film, pero funciona solo para mover la trama y para atar los cabos entre cada escena.

Más allá de los fallos, y no se engañen, son muchos, Atomic Blonde es una cita obligada para personas que busquen experiencias distintas. Aquellos que deseen disfrutar de la obra de un director en crecimiento, la actuación de una actriz que descubrió su salsa en la mediana edad, el desafío de un actor que da a cualquier papel un giro demente y oscuro, el nacimiento de un joven actor o los últimos pasos de clásicos secundarios son bienvenidos. Críticos, personas que se diviertan con errores de la trama, quienes disfruten de las películas malas pero buenas, encontrarán aquí un placer culpable.

Para todos los demás, siempre existe otro tipo de cine.

Fundamentalista del buen comer. Es rebelde porque es gratis. Posiblemente esté polemizando sobre algo. Nació con el joystic incluído.