ÉL MATÓ A UN POLICÍA MOTORIZADO: LA ESCENA QUE HEMOS CONSTRUIDO

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Tras casi un año sin presentaciones en Buenos Aires, una larga gira por Latinoamérica y la promesa de hacer un recorrido por toda su discografía —en especial por su último disco de estudio, La Síntesis O’Konor (2017)—, Él Mató A Un Policía Motorizado convocó a sus seguidores a ser parte de su fecha más ambiciosa hasta el momento. Las enormes expectativas para con este acontecimiento fueron el clima que tiñó la soleada tarde del pasado 8 de diciembre.

Con media hora de retraso, y ante la impaciencia del público, las luces del microestadio techado de Tecnópolis se apagaron para dar inicio al viaje musical que la banda tenía preparado para sus seguidores. La tríada conformada por ‘El Magnetismo’, ‘La Cobra’ y ‘Día De Los Muertos’ fue la selección perfecta para comenzar a revolver las más íntimas emociones de los presentes.

A lo largo del show, el conjunto demostró no ser solo el pogo que revienta en las rondas de temas como ‘Amigo Piedra’ y ‘Terrorismo En La Copa Del Mundo’ —canción donde Mora Sánchez Viamonte de 107 Faunos se subió a cantar—, sino también la melancolía indie de ‘Terror’ y ‘Alguien Que Lo Merece’. Cabe destacar que estos momentos calmos y melancólicos sirvieron para que la gente, entre amorosos abrazos y cigarrillos que se encendían, pudiera recargar energía después de tanto agite. Sin embargo, intentar describir a este grupo platense solo teniendo en cuenta las variaciones estilísticas de sus canciones sería caer en un grave error. Él Mató A Un Policía Motorizado también es su público; ese que a la hora del mosh vuela por los aires entre empujones y adrenalina —generando un peculiar contraste con la calma de los músicos en el escenario—, pero que sabe cuándo entregarse al tierno abrazo de Santiago Motorizado y llorar con la pena que transitan sus letras.

Para la llegada de ‘Sábado’, el clima que generó la banda de La Plata fue propicio para que el público tomara intermitentemente el lugar protagónico de la velada. Entre el clásico cántico de protesta contra el presidente de nuestro país —el cual fue una figura presente en todos los shows del año, y que en esta ocasión tuvo arenga del cantante—, y los gritos de agradecimiento que se explicitaban en frases como “Gracias Chango” —haciendo referencia a Santiago—, los fanáticos dejaron en claro que son la quintaesencia de lo que significa ir a un show de la agrupación platense.

‘El Fuego Que Hemos Construido’ dio paso a un extenso interludio donde la gente no paró de mostrar su impaciencia ante el ineludible regreso del conjunto, el cual volvió al escenario para dar la estocada final que terminaría de consolidar al show como una de las mejores presentaciones nacionales del 2018. ‘Yoni B’, ‘Chica De Oro’ y ‘Ahora Imagino Cosas’ fueron el incentivo necesario para que el público hiciera estallar toda la energía que les quedaba en los últimos pogos.

Lo que provoca Él Mató en sus fans no puede dejar de entenderse como inexplicable. Todos los límites existentes entre artista y público se rompen para dar paso a una gran “banda de rock and roll”, como aquella que Santiago Motorizado dice querer formar en ‘Más O Menos Bien’ —lírica que se confunde entre la nostalgia por un pasado lejano y la invitación a ser parte de esta gran hermandad que genera la agrupación—.

Tras la clásica presencia de ‘Chica Rutera’ y ‘Mi Próximo Movimiento’ al final del setlist, el público clamó por una canción más ante la inminente despedida de la banda. Y con una total autoconsciencia de la importancia de ese ritual que se generó durante las dos horas que duró el show, el grupo platense entregó, a modo de celebración por todo el camino recorrido, una espectacular versión de ‘Prenderte Fuego’, tema que cierra su disco debut.

Con la sorpresiva ausencia del hit 'Mujeres Bellas Y Fuertes' en su set —lamentable hecho que, afortunadamente, quedó eclipsado ante la fiesta que acababa de acontecer—, la agrupación se retiró del escenario. Por su parte, los fanáticos se dispusieron a emprender cada cual su camino, abandonando un Tecnópolis que fue testigo de la fecha que puso un punto final al año en lo que se refiere a recitales —convirtiendo a los días venideros en un mero epílogo del 2018—.

Es innegable el hecho de que la escena que esta banda inició hace más de 15 años encuentra su total consolidación con este show. Y aunque el porvenir sea tan incierto como emocionante, hoy es imposible ignorar la hazaña lograda por Él Mató A Un Policía Motorizado: la creación de una familia conformada fraternalmente por músicos, productores, periodistas y la gente, esa que hace estallar la mítica cultura del aguante —tan arraigada al rock nacional— en cada pogo. Aquellos que corean,  cual canción de cancha y a todo pulmón, “Vamos Él Mató, vamos Él Mató” durante el riff de ‘El Mundo Extraño’; las parejas que se abrazan, besan y esconden bajo ‘La Noche Eterna’ y todo aquel que se encuentre aportando su grano de arena en esta gran orquestación bautizada indie argentino.

Todas las fotos por Santiago Navone