LOS MEJORES DISCOS INTERNACIONALES DEL 2018

 

10) Virtue - The Voidz

Después de lo que The Voidz hizo con Virtue, su segundo trabajo de estudio, es obvio por qué ya no necesitan más el prefijo de “Julian Casablancas +”. Con una estética cada vez más alejada a lo que el cantante vivió en The Strokes, el sexteto logra en este álbum lo que le costó en su predecesor, Tyranny (2014): conseguir que lo experimental de su música se vuelva disfrutable sin llegar perder la esencia del proyecto. Canciones como ‘Leave It In My Dreams’, ‘QYURRYUS’ y ‘All Wordz Are Made Up’ demuestran que la banda se encuentra en el punto más alto de su carrera y que, en cuanto a versatilidad a la hora de componer hits, no hay nadie mejor que Casablancas.

Por Lautaro Lari


9) El Mal Querer - Rosalia

Desde el lanzamiento del singleMalamente’, El Mal Querer (2018) se convirtió en uno de los discos más esperados del 2018. Con el mismo, la cantante, productora y compositora española Rosalía logró revolucionar la escena y consagrarse como una de las artistas más influyentes de este año. Sus resultados son magníficos: El Mal Querer, su segundo trabajo, es valiente e inspirador. Se anima a fusionar el flamenco con los ritmos urbanos actuales; las palmas, los coros y las influencias del R&B demuestran a través de once canciones que Rosalía es una artista completa. El álbum, inspirado en el arte español renacentista, se convirtió en un éxito arrollador desde el primer momento y es sujeto de distintos análisis gracias a su importante carga conceptual.

Por Camila Antole


8) Kacey Musgraves - Golden Hour

Es quizá lo que le falta actualmente a la escena musical global lo que Kacey Musgraves logra con su último álbum: simplicidad y transparencia. En un mundo donde el trap y los sintetizadores ganan terreno, la artista de country logra redoblar su apuesta en un disco que es sencillo, con melodías firmes y la incorporación de elementos de otros géneros para lograr un acabado final armonioso. Las melodías y las letras, aireadas y elegantes, logran una totalidad donde el pop, el country, el folk y por qué no el dance, se toman de la mano. Si bien Kacey ha tomado en general pocos riesgos musicalmente hablando —algunas canciones recuerdan a Pageant Material (2015)—, da en la tecla en lo que es su mejor virtud y lo que lo convierte en un gran álbum: la sinceridad.

Por Belén De Corazones


7) Anthem Of The Peaceful Army- Greta Van Fleet

Si bien es cierto que el sonido de esta ópera prima no representa un salto sonoro muy importante respecto de Black Smoke Rising y From The Fires —sus dos primeros EP lanzados a finales del 2017— esto no le juega en contra a Greta Van Fleet. Si allí se podía ver una muy concreta insinuación de una esencia setentosa, cercana al rock pesado de Led Zeppelin y a la psicodelia de The Doors, en Anthem Of The Peaceful Army (2018) se consolida esa identidad sonora. Este disco es un sólido rescate emotivo que renueva por completo a la escena del rock pesado clásico, sin por ello abusar de la nostalgia ni dejar de buscar una impronta propia: las más voladoras ‘Age Of Man’ y ‘Brave New World’, la despojada danza guitarrera que guía a ‘When The Curtains Fall’ y ‘Lover, Leaver (Taker, Believer)’ y el tándem folk conformado por ‘You’re The One’ y ‘Anthem’ son prueba fehaciente de que el rock and roll no ha muerto.

Por Rodrigo López Vázquez


6) Boarding House Reach - Jack White

Ahí donde deja el auto estacionado, sea en el soul, blues, rock,el jazz o la electrónica, Jack White edifica un desalineado garaje que rodea a todas sus composiciones, y Boarding House Reach no es la excepción. El psicodélico ser oriundo de Detroit desafía en su tercer álbum otra vez las barreras entre el sonido y el ruido, superando ya las meras distorsiones. Durante el transcurso del disco los beats, samples y bases se conjugan con riffs pegadizos y arreglos excéntricos como los bongos de ‘Corporation’ o el deformado manifiesto de ‘Everything You’ve Ever  Learned, sin dejar de lado su impronta desarreglada. Como un lienzo con pinceladas de sangre y barro, el ex integrante de  The Whites Stripes empantana todo lo que toca como sólo él lo sabe hacer. Una obra polémica, donde su suciedad compositiva característica se mezcla con transistores eléctricos que no son bienvenidos por todos en el presente, pero lo serán en el futuro cercano.  

Por Dante Malaspina