LOS ESPÍRITUS: CALOR, SENSUALIDAD Y BAILE

El Teatro Flores fue el lugar designado para que Los Espíritus brindaran un doblete de shows con los cuales cerrarían su 2018. Siendo sus últimos recitales del año en Capital Federal, la expectativa era alta, y la misma no se vio apaciguada por una corta pero potente lluvia, o por el molesto protocolo de seguridad del G20.

Originalmente, el espectáculo iba a desarrollarse en el Microestadio Malvinas Argentinas, pero por las medidas de prevención del G20, debió ser reprogramado a Flores y dividido en dos fechas.

Llegada la medianoche del viernes, Yataians salió a escena y, para calmar las ansias de un público impaciente por la salida de Los Espíritus, entregó un show animado y enérgico. El grupo supo estar a la altura del espectáculo trayendo el calor jamaiquino del reggae tradicional, mezclándolo con un inconfundible sonido porteño. Todo esto realzado por el necesario contrapunto que genera su particular cantante Ugo Tyburczy —quien fue nacido en un archipiélago de Oceanía y criado por padres franceses—. Yataians demostró ser una de las bandas que más promete convertirse en un emblema de la música nacional a futuro. Cabe destacar la presencia durante todo el show del trombonista de Morbo y Mambo, Maxi Russo, quien deslumbró al público hacia el final del set entonando un espectacular solo.

Pocos minutos antes de arrancar el show, una persona no pudo soportar el calor del recinto de Flores y sufrió un desmayo. Tras gritos de socorro y unos cuantos minutos de tensión —provocados por la demora en la llegada de ayuda por parte del lugar—, la persona fue atendida y se volvió a establecer el clima de espera para con la banda principal.

Con una notable puntualidad, Los Espíritus comenzó su show a la 1 de la mañana con su ya clásico 'La Crecida'. 'Mares' y 'Mapa Vacío' complementaron la triada de temas que dio inicio al espectáculo, la cual provocó que tanto la banda como el público fueran subiendo su temperatura mutuamente de manera paulatina.

Para la llegada de 'Perdida En El Fuego', quizás el tema más tranquilo del set, la relación entre músicos y audiencia estaba más que afianzada. Pero fue al terminar esta canción que el público dio el primer indicio de querer convertirse en el verdadero protagonista de la noche: el cántico "aborto legal en el hospital" apareció entre las voces de los concurrentes casi al unísono para explicitar un reclamo que, entre metáforas, se esconde en la canción del grupo liderado por Maxi Prietto.

Ya con el tema ‘La Mirada’, los presentes tomaron completamente las riendas de la noche, dando inicio a un pogo que se extendió durante el resto del show. El mismo se vio marcado por la presencia de sensuales bailes tribales en canciones como ‘Jesus Rima Con Cruz’ y ‘El Gato’, sin dejar de contar con los empujones más tradicionales que se hicieron presentes en ‘Perro Viejo’ y ‘Jugo’.

Para cerrar el show, ‘Las Armas Las Carga El Diablo’ y ‘La Rueda’ dieron esa última pizca de reclamo político que tanto caracteriza a las líricas del grupo. Reclamo que, entre las voces del público, se volvió un solo grito dirigido contra las fuerzas policiales y el sistema que “Alimenta a unos pocos”.

Los Espíritus nuevamente demostraron el porqué son una de las bandas más sensacionales de la escena musical actual. Con un show que englobó todo aquello que los representa —el calor, la sensualidad y el baile—, la banda porteña dejó en claro lo que es «Hacerle caso a tu espíritu», y propició el espectáculo ideal para que los concurrentes se entreguen tanto a los pogos más violentos, como a los bailes más primitivos, dejándose llevar por el calor de su música y sin nunca jamás dejar de pasarla bien.