INDIE FOLK EN CINCO ARTISTAS

INDIE FOLK EN CINCO ARTISTAS

Quizá definir el indie folk sea tan complicado como querer definir el indie mismo. Errado, podría decirse, ya que establecer una fecha de inicio o un referente máximo de un género tan disperso y disímil como el indie es tarea perdida.

Tarea para una nota aparte; es pertinente aclarar, de todas formas, que el indie folk se ha convertido, desde hace algunos años, en un género con personalidad propia, cuyos productos musicales muestran una brillantez melódica combinada con líricas cargadas de sentimentalismo. Sus piezas parecen encajar fácilmente en cualquier playlist con algo de indie en todas sus versiones, y son el soundtrack perfecto para cualquier tarde invernal.

 

LORD HURON

Posiblemente sea la inquietud artística de Ben Schneider, líder de la banda, lo que le da a Lord Huron un aire extremadamente particular. Graduado en arte, diseñador e ilustrador, Schneider impregna su talento artístico no sólo a través de lo más físico y visible de la banda (como por ejemplo, las portadas), sino también de las letras mismas.

Es posible que nadie sepa nombrar un solo integrante de la banda, y es eso lo que quieren. De esta forma, sus letras se alejan de las usuales trágicas canciones autorreferenciales de amor, vida y pasiones; y se adentra en un mundo ficcional de villanos, historias y héroes. La banda se caracteriza por promocionar e interactuar en redes sociales a través de un trabajo puramente artístico. Es así como Strange Tails, editado en el 2015, fue “concebido como una película,” explicó Ben en una entrevista con MTV.

Dos álbumes editados, más uno en próximo lanzamiento, son la puerta de entrada a un sonido folk que entrecruza el ya clásico sonido al estilo Bon Iver, con tintes de The War On Drugs, en un melódico viaje con sonidos calmos y casi optimistas. Lord Huron, artística y musicalmente, es una de esas bandas de inde-folk que deberían estar en un playlist.

 


IAN RANDALL THORNTON

Aún más desconocido que el primero, quizá por su escaso material discográfico relativo a su más bien nueva carrera en el campo del indie folk, Ian Randall Thornton depende exclusivamente de su propio sello discográfico.

Su álbum debut Linage (2017) es una exploración de once canciones que podrían definirse casi como la banda sonora de la propia vida del artista, que ofrecen el poder ya propio del folk de ir más allá de lo superficial y explorar la existencia misma. Con formación en música clásica e inevitables influencias del post-rock, la composición instrumental es lo que más cautiva de su música.

La voz de Thornton armoniza con el instrumentalismo en un producto musical calmo, casi hierático, ofreciendo un viaje a lo más recóndito del planeta. Con apenas un álbum y un EP editado, un arista que hay que tener en la mira.


BEAR’S DEN

Originaria de Londres, Bear’s Den es una seguidilla de lugares comunes en el folk: barbas, paisajes naturales, sonidos que evocan nostalgia y sentimentalismo. Quizá sea, justamente, esa reunión lo que hace de este proyecto, uno que vale la pena.

Islands (2014) es su álbum debut, uno que hace liderar banjos y guitarras para acompañar la voz de Andrew Davie en canciones como ‘Bad Blood’ o ‘Agape’. Las canciones de Bear’s Den tienen una carga emocional que se trasmite en cada instrumento, un sonido que rememora a Fleetwood Mac y a los más contemporáneos Mumford & Sons, así como las clásicas bases del folk-rock. Melódicamente satisfactorio y armónicamente pulidos, Bear’s Den es una oda al folk que merece la atención.


SHOVELS & ROPE

Marido y mujer, Shovels & Rope ofrece una riqueza instrumental que se supera álbum a álbum. Tambores precisos, guitarras rebeldes y vocales rasposos que se acompañan mutuamente, sus letras tocan temas personales de importancia como las enfermedades mentales e incluso sucesos trágicos como el tiroteo de una iglesia en Charleston.

El dúo cuenta con tres álbumes, siendo Little Seeds (2016) el mejor acabado, demostrando su calidad como músicos. Ofrecen un costado country que traspasa al folk, con tintes americanos en un sonido crudo y vivo.


THE HEAD & THE HEART

Formados en el 2009 con un total de siete integrantes (actualmente reducido a seis por un problema personal de uno de los miembros), sus comienzos self-made encontraron un rápido éxito que los llevó a firmar con Sub Pop, dándoles la posibilidad de abrir shows de otras bandas del indie folk como Iron & Wine o The Decemberist. Quizá no puedan ser calificados de desconocidos, ya que fueron parte de los lineups de festivales como Coachella, Lollapalooza, Bonnaroo, entre otros.

Sus composiciones son propensas al sing-alone, sobre todo por sus armónicas voces y tempos pegadizos, así como sus letras letárgicas. Si bien las diferencias son notables entre The Head And The Heart (2011) y Let's Be Still (2013), habiendo madurado el sonido y denotando influencias del country en un álbum más tranquilo y maduro; la escencia de la banda permanece estable en todos sus trabajos.

Comunicadora Social. Fotógrafa del mundo.

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