NOCHE DE TORMENTAS EN NICETO

Mientras llegaban las primeras personas a Niceto, Antolín se presentó con una serie de canciones tan agradables como aburridas. Armado solamente con su guitarra electroacústica, buscando combinar el folk tradicional con el indie más clásico, no exhibió nada más allá de un ritmo cansino y una lírica poco novedosa. Esto cambió radicalmente cuando llegó el turno de Boedo, cuarteto conformado por Julieta Heredia, Julieta Limia, Hernán Molinari y Juana Muschietti, que —con una clara influencia de The Smiths— se movió de principio a fin entre la delgada línea roja que separa a la crudeza punk más barrial de Bestia Bebé y la estructura más melódica de Las Ligas Menores.  

Con algunos minutos de retraso, el telón se abrió para que los anfitriones de la noche den un paso al frente con sendas versiones de ‘Peces en el Mar’ y ‘El Baile De Elvis’, confirmando que en vivo tienen mucha más potencia que en sus trabajos de estudio. Mientras a sus espaldas pasaban en loop viejos documentales de volcanes en erupción —una analogía sin lugar a dudas perfecta— Anabella Cartolano (voz principal y guitarra), María Zamtlejfer (bajo y voz), Micaela García (batería y percusión), Nina Carrara (teclados) y Pablo Kemper (guitarra y voz) no paraban de sonreír ante tamaña muestra de amor y fidelidad por parte de un público cada vez mayor.

Continuando con el recorrido por sus dos trabajos de  estudio, María tomó el micrófono durante la potente ‘Europa’, llegando desde la batería y el mismo bajo las señales más intensas. El pogo se hizo presente por primera vez durante ‘Mejor Así’, que encontró a todos los músicos —salvo Anabella que encabezaba el tema— cantando fuera de micrófono mientras llevaban adelante la melodía, demostrando que lo mejor es siempre estar enamorado de lo que uno hace.

La frontwoman tomó el micrófono e invitó al escenario a Chicho Guisolfi, bajista de Bestia Bebé, para que se sume a la percusión en ‘Contando Lunas’ y ‘Accidente’, dos canciones donde la fórmula se repite a pesar de los años que las separan. Manteniéndose firmes en su cara más melódica, pero sabiendo cómo perder un poco de dulzura, encadenaron ‘En Invierno’ y ‘Luces y Carteles’, logrando bajar la espuma antes de generar otro gran estallido. Estallido que llegaría de la mano del segundo invitado, Tom Quintans, líder de Bestia Bebé y también productor de Fuego Artificial (2018), que con sus riffs más ramoneros y directos trajo a las tablas esa suciedad y distorsión siempre tan necesarias.

Lógicamente, la fiesta fue plena de la mano de ‘El Galpón’, ‘La Paciencia’ y ‘Los Días’, siendo esta última un caos sonoro perfectamente ideado que llevó a varias personas a hacer mosh en pleno pico de euforia. El inmediato bajón llegó con la nostálgica ‘Casas Desiertas’, donde María volvió a mostrar sus dotes como cantante, quedando como cierre perfecto las palabras de una muy emocionada Anabella: “Si nos ven sonriendo como idiotas, es porque estamos felices de que hayan venido todos ustedes acá. No lo podemos creer, gracias de todo corazón”.

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La oscuridad, tomada prestada del rock industrial, se hizo cuerpo en ‘A Tres Colores’, contrastando con la hiperquinesia de ‘Tema 7’ y el synth-pop más retro de ‘Segunda Parte’, tres momentos en los que Micaela García demostró —con un golpeo veloz, versátil y poderoso— ser la bomba nuclear de Las Ligas Menores.

La voz de Pablo Kemper llenó el lugar durante su interpretación de ‘Tibet’, virtualmente anunciando un cierre bien punk con ‘A 1200 KM’ y ‘Renault Fuego’, ambas tocadas sin ninguna pausa entre sí. La baterista rompía el techo con una potencia impresionante y desde el bajo llegaban fintas arrolladoras, pero pocos se pudieron dar cuenta que —en tiempo récord— la banda había logrado regalarles casi todos los temas de su discografía.

Mientras todos cantaban y pedían a gritos por un tema más, los protagonistas volvieron para lanzar como una ametralladora cinco bises: ‘Fin De Año’, ‘Crecer’, ‘Miércoles’, ‘Ni Una Canción’ y ‘De La Mano’, mostrando en ellos su versión más voraz, directa y cruda, dejando abierto ese camino para que la exploración musical de Las Ligas Menores continúe sin límites ni barreras. Noche de tormentas, noche de consagraciones en Niceto Club.

Todas las fotos por Iván Gritar

Locutor Nacional. (Casi) Licenciado en Ciencias de la Comunicación. Hooligan de Oasis y The Strokes. Amante de la buena música por encima de todo.