SALTANDO, SALTANDO, SALTANDO EL ALTO UACH

El pasado domingo, Louta dio un recital ATP cargado de ritmos, bailes y teatralidad donde repasó hits de su primer y único disco, y anticipó varios temas nuevos del segundo que, prevé, se lanzará después del mundial. Fue la segunda entrega luego de agotar el viernes una función +18.

El público que entraba a Niceto Club se veía de pronto observado por un Louta gigante que se encontraba sobre el escenario. Expresión graciosa —cejas arqueadas y boca en patito—, chomba celeste, las palabras “LOUTA CAMPEÓN” en amarillo y un fondo de nubes componían el afiche desde el cual el artista miraba a los ojos cual Gioconda a las y los espectadores sin importar dónde estuvieran.

A las 21 en punto, como un reloj perfectamente sincronizado, el público arrancó la primera tanda de aplausos arengando al cantante. Unos minutos más tarde sonó una melodía de acordeón tanguero y un bailarín de chomba celeste se subió al escenario e intervino el afiche con aerosol rojo. Una vez terminado, pudo leerse “LOUTA ¡CHORRO!”. El show había comenzado.

Jaime James, el nombre detrás de ese fenómeno inefable llamado Louta, subió al escenario en una actitud triunfante que solo puede remitirse a la pose de poder de Freddie Mercury, tras haber sido precedido por una veintena de bailarines vestidos igual que él, en su estilo inconfundible que parece salido de la década del ‘50 —chomba celeste al cuerpo, pantalones de vestir, zapatos y pelo engominado con raya al costado—. Parado sobre el sillón, ya que su escenografía es un living, se dirigió al público: “Te estoy mirando a los ojos”. Louta hace caso omiso a las convenciones, y habla en un lenguaje coloquial. Para cerrar el primer tema, la multitud de bailarines se quedó quieta y mirando al frente repitió al unísono: “Ua ua ua uacho” sobre una base de dubstep.

5.jpg

Siguió con algunos de sus hits, como ‘Qué Bien Que Estoy’, que suscitó el primer pogo en el público y ‘Sigo Sin Entenderte’, primer tema de su disco Louta (2016), un pop electrónico con claros guiños a Gorillaz.

Por el set pasaron varios temas nuevos que anticipó estrenará en breve, con una diversidad de recursos que por momentos mostraron una fuerte impronta trapera y mucho auto-tune. También sonaron hits como ‘Félix’, donde se mezclan el rap y el dubstep con una percusión y voces de candombe, y ‘Alto Uach’, que el cantante interpretó metido en un marco con fondo de nubes, como siempre. Luego, la noche llegó a su cénit. Con dos temas nuevos se desplegó al mango la teatralidad y la escenografía del show: dos osos con cabeza de bola de boliche bailaban mientras nubes incandescentes subían y bajaban desde el techo y un baterista atravesaba el público en una plataforma que se movía, sin dejar de tocar. El telón se cerró. 

Todas las cabezas giraron para mirar hacia el fondo de la sala, desde donde salió Louta cantando dentro de una burbuja gigante una melodía vibrante y lenta que invitaba al trance, acompañado por una base de sintetizador profunda y un beat minimalista. Después volvió al escenario donde lo esperaba una nueva escenografía  —banco de plaza, un farol y muchos girasoles— para cantar otro tema nuevo. Después, otro hit: el ritmo cumbiero de ‘Cuadradito de Prensado’ puso a bailar a todos los presentes en lo que se perfilaba como el principio del final.

Louta es expresión pura. Se expresa con sus letras, rapeadas y cantadas, con la música que produce como DJ sin temerle a ningún género, ritmo ni estilo, y con su baile eléctrico y vibrante, que oscila entre los movimientos coreografiados con sus bailarines y la más pura improvisación. Eso le basta, por eso no suele hablar en sus shows, pero esta fue la excepción. “Nunca hablo, pero hoy pinta hablar”, empezó. Evocando su reciente cumpleaños número 24 dijo: “Pensaba en qué sociedad voy a vivir en 24 años más, y la realidad es que el universo y la sociedad cambian todo el tiempo, pero depende de los jóvenes para dónde vamos a ir”. Concluyó al grito de “¡Generemos una sociedad que nos llene de orgullo recontra zarpado, uacho!”. Los pibes y las pibas de chomba celeste que bailaron con él todo el show se encargaron de agitar los pañuelos verdes de la Campaña Nacional por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito sobre el escenario.

Para el cierre, el tema elegido fue un bis de ‘Qué Bien Que Estoy’, que se enganchó con su peculiar versión de ‘El Meneaito’ y ‘Gasolina’, con los que el público terminó “saltando, saltando y saltando”, como reza el estribillo del tema, en medio de una explosión de papelitos plateados con la que terminó la fiesta.

Todas las fotos por Camila Antole.