STEVE LAWLER: “LAS DROGAS EN EL MERCADO NEGRO SOLO LO HACE PEOR”

Steve Lawler es algo así como el Leonardo DiCaprio de la música electrónica. Solo que el primero tiene, en lugar de uno, el equivalente a cinco premios Oscars, conocidos en el mundo especializado como los DJ Awards. También es el fundador del sello ViVa MuSiC y se encargó de realizar tours mundiales con las tremendas ediciones de sus fiestas VIVa Warriors. Ha sido y es, a su vez, DJ residente en incontables clubes nocturnos, muchos de los cuales se radican en Ibiza, la paradisíaca isla española famosa por sus fiestas electrónicas. El sábado 22 de diciembre Lawler fue el protagonista de tamaña gira: show de 6 a 8 de la mañana, en San Pablo; avión y siesta en Buenos Aires; nuevo DJ set en la fiesta PM Open Air de 20 a 23 en el complejo Punta Carrasco, frente al río; y última presentación de 3 a 8 am en la fiesta cubierta The Bow. A la distancia, tras semejante osadía y luego de algunos mensajes emotivos para sus fans, Steve se tomó unos minutos para darnos un testimonio muy honesto que abordó temas sensibles.

 
 

SPE: Dijiste en tu cuenta de Instagram que Argentina es tu hogar, tu familia. ¿Qué te hace sentir así? ¿Qué tenemos los argentinos que nos hace una audiencia tan buena? ¿En qué sentido somos diferentes a otros públicos?

Steve Lawler: Realmente no sé por qué me siento tan cercano a los argentinos, pero es así desde mi primera presentación en Buenos Aires hace casi 20 años. Ustedes saben de música, entienden de calidad, realmente sienten la música desde el corazón. En muchos lugares la gente solo sale para pasarse y no les interesa tanto lo que suena… Los argentinos aman la música. Claro que se enfiestan, pero la música es lo más importante. Es por lejos mi país favorito en el mundo para tocar, y son «un millón por ciento» el mejor público de todos.

SPE: ¿Nos podés describir esa energía, aquella sensación tan particular que te genera tocar en Buenos Aires?

SL: Es como tocar para todos mis amigos en una house party, personas que sé que aman la música tanto como yo, que son gente como yo. No siento esta conexión en ninguna otra parte del globo. Tengo una enorme pasión por la música, amo la sensación de perderme en el sonido, las subidas, bajadas, la oscuridad y la luz… y sé que las personas en Argentina se suben al viaje conmigo, vamos codo a codo.

SPE: Además de tocar, ¿qué fue lo que más disfrutaste de la ciudad?

SL: Me encanta el casco histórico. Creo que los argentinos tienen que soportar bastante mierda de sus gobiernos, pero los veo como un pueblo fuerte y con gran capacidad de adaptación. Así que debo decir que honestamente lo que más me gusta de Argentina es ¡su gente! Y… bueno, ¡la carne también!

SPE: En otra entrevista con los miembros de Soulwax / 2manydjs hablamos de una fiesta electrónica en la cual murieron algunos jóvenes, tras la cual se profundizó la cultura de la prohibición, y terminamos hablando de la conexión entre la música y las drogas, en particular la música electrónica. ¿Podrías compartir con nosotros tu opinión?

SL: Definitivamente el tema merece nuestros comentarios. Lo primero, mis condolencias con las familias de las víctimas, nada tan feo como perder a nuestros seres amados. Luego, creo que es el mismo problema con las drogas en todo el mundo. El tema no es que la gente quiera enfiestarse, el asunto es que no estamos haciendo lo suficiente para que se haga de forma segura. Debería haber dispositivos para testear drogas y mejores regulaciones, porque lo único que importa es la seguridad. No vamos a evitar que la gente se drogue, simplemente no va a pasar, así que mejor concentrémonos en las cosas que sí podemos hacer para asegurar el bienestar y la seguridad de quienes lo hacen. Soy padre de dos hermosas niñas y lo único que me importa es que crezcan en un ambiente seguro. Preferiría que las drogas fueran legales, para que así pudiesen ser reguladas, puras y seguras. Y si algo saliese mal, tendrías la información a mano para saber qué hacer. Que estén en el mercado negro solo lo hace peor, las hace sucias y peligrosas. Si mis niñas crecen y quieren probar algo, siempre podrán hablar conmigo. Esta es la forma de encarar la cultura de crecer y ser adulto. Estar allí para ellas, no hacerlas sentir que está mal, ¡eso apesta! Como te dije, la seguridad es lo único que importa.