TWENTY ONE PILOTS: TOMÁNDOSE EL TIEMPO PARA VOLAR

Los hits —o los discos exitosos— están ligados a reacciones masivas. Los detractores critican el presente; los defensores se deshacen en elogios sobre el futuro hipotético de la banda. Muchas veces, a causa de algunas predicciones, existen innecesarias expectativas que pueden tener por resultado una «decepción» o un artista que busque alejarse de las opiniones para poder continuar con su proceso creativo.

Twenty One Pilots es la viva representación de la segunda alternativa. Luego del enorme éxito de Blurryface (2015), de su participación  de la película Suicide Squad con ‘Heathens’ y de ser parte de los festivales más importantes durante sus giras mundiales Blurryface y Emotional Roadshow, el dúo originario de Ohio anunció el 6 de julio 2017 un hiato indefinido.

Trench es el lugar en donde se sienten refugiados.

Esta pausa —o «descanso», como lo llamaron los integrantes del conjunto— fue esencial para continuar trabajando, esta vez desde las sombras, pero sin olvidar el optimismo que profesan en sus canciones. Luego de un silencio que duró exactamente un año, Tyler Joseph y Josh Dun volvieron al ruedo presentando ‘Jumpsuit’, el tema que abre Trench (2018).

Si su predecesor representaba la cristalización de una búsqueda estilística, estética e identitaria que comenzó en 2009 con Twenty One Pilots, este nuevo trabajo representa una complejización respecto del disco que los catapultó a la fama. Una apuesta que tiene un tono diferente desde su apertura: deja de lado el rap en doble-tempo sobre la base de drum ‘n’ bass que abre Blurryface, para poner en su lugar un bajo potente, una batería salvaje y un Tyler cantando de manera relajada.

Este quinto LP se interioriza en la idea de un álbum conceptual de manera mucho más consistente que en el pasado. Plagada de detalles que se prestan a interpretaciones diversas, la acción que se presenta en Trench tiene como escenario a la ciudad ficticia de Dema, regida por una serie de obispos. Como se puede ver, el concepto no se limita a la música. Los videoclips de ‘Nico and The Niners’, ‘Jumpsuit’ y ‘Levitate’, así como también la presencia del color amarillo —que posee una importancia vital en la historia— y las interacciones en las redes sociales complementan la narración planteada en las letras.

Si en Blurryface se mostraban expuestos y expresando que eran susceptibles a los comentarios, Trench es el lugar en donde se sienten refugiados. El vocalista habló de esto en una entrevista con Apple Music, en la que también explica que el personaje que da nombre a su cuarto lanzamiento representa lo malo que cada uno tiene y aquello en lo que se ve reflejado negativamente.

 
 

Las dudas sobre sí mismos fueron un tema del que hablaron también con el medio inglés Kerrang!, donde declararon que más de una vez se sintieron abrumados por la posibilidad de no ser lo suficientemente buenos o no poder demostrarlo.

No está de más recordar que esta no será su primera visita a nuestro país. En 2016 se presentaron en la tercera edición nacional del Lollapalooza, donde en poco menos de una hora ofrecieron un show notable, realizando su típico despliegue de energía sobre las tablas y recibiendo una cálida y potente respuesta de parte de sus fans argentinos. Como entonces, en este 2019 vuelven en el marco de su Bandito Tour con un disco por presentar, aunque esta vez lo hacen habiendo superado el engañoso desafío del éxito.

Supieron volver porque la ausencia los fortaleció.

El trayectoria de Twenty One Pilots es la de un proyecto que hurgó en todos los recovecos posibles buscando un sonido propio. Tanto su primer trabajo como Regional at Best (2011) y Vessel (2013) son muestras de cómo el conjunto forjó un estilo único a partir de numerosas influencias: una amalgama de rap, hip-hop, ritmos electrónicos, folk, pop y rock indie que tomó el nombre de schizoid pop, en parte por su sonido y en parte por las referencias constantes a la salud mental que tienen las letras. Esta forma de trabajar su música, sumada a la dinámica arrolladora de su puesta en escena, se convirtió en una marca registrada de los músicos estadounidenses.

Este recorrido parece perder importancia frente al afán de encontrar a la «próxima gran banda» o la «revelación de este década, siglo o milenio, si se pudiera» y a la desesperación por tener la primicia en actualidad musical, especulaciones que generan un hype desmedido que tarde o temprano pondrá por sobre la producción musical la pregunta de si el artista dará o no la talla en el futuro.

Twenty One Pilots necesitó desaparecer incluso cuando su nombre estaba ligado a estas expectativas descomunales. Supieron volver porque la ausencia los fortaleció, y lograron producir lo más sólido de su carrera.

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El viernes 29 de marzo estarán encabezando —junto con Post Malone— la primera de las tres jornadas de la sexta edición nacional del Lollapalooza, que tendrá lugar en el Hipódromo de San Isidro. Podés conseguir acá las entradas.