THE CLASH: EL PODER DE LA TRANSFORMACIÓN

La década del '70 estaba llegando a su fin, era diciembre de 1979, y la banda británica The Clash ultimaba los detalles del lanzamiento de London Calling. El tercer material de estudio de los británicos no solo representó un quiebre en la historia del grupo, si no que también influyó y transformó a futuras generaciones a escala mundial.  

El grupo punk que marcó un antes y un después en la música grabó su obra cumbre con Joe Strummer en voz, Mick Jones en guitarra, Paul Simonon en bajo y Topper Headon en batería. Además de destacarse musicalmente y de ser considerado como uno de los mejores discos de la historia, el álbum sobresale por el emblemático diseño de su arte de tapa. La portada exhibe la imagen lapidaria de Paul Simonon segundos antes de colisionar su bajo contra el escenario del Palladium de Nueva York.

London Calling incorporó nuevos y diversos géneros, pero también un profundo compromiso social y político en sus letras.

El éxito fue inmediato, con millones de placas vendidas a nivel mundial. El nuevo trabajo discográfico de The Clash incorporó nuevos y diversos géneros, pero también un profundo compromiso social y político en sus letras.

Mientras la salida de disco revolucionaba la escena musical llegando a lugares impensados, Argentina vivía el periodo más oscuro de su historia:habían pasado tres años desde el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976. Instaurada la dictadura cívico militar, el contexto político y social fue sumamente violento y persecutorio.

En septiembre de 1979, dos meses antes del lanzamiento del álbum doble de The Clash, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) llegó al país con un objetivo claro: investigar las denuncias por desaparición de personas contra la dictadura militar. El organismo dependiente de la Organización de Estados Americanos (OEA) acumuló 5 mil denuncias en las tres oficinas que abrieron en todo el país. “Are you taking over or are you taking orders? Are you going backwards or are you going forwards?” cantaba The Clash mientras tanto, y nunca mejor momento.

Esta comisión recorrió centros clandestinos de detención en Buenos Aires, Córdoba y Tucumán que, posteriormente, se constató habían sido desmantelados por el régimen militar para eludir la investigación. El informe preliminar presentado en diciembre de 1979 denunció que fueron miles los desaparecidos y, un año más tarde, el reporte final fue presentado en formato de libro titulado El Informe Prohibido, que la dictadura prohibió difundir y vender. “The cries of tortured men. Remember Allende, and the days before, before the army came” cantaba The Clash frente a las dictaduras que sufrió latinoamérica.

Fueron muchos los artistas censurados durante aquel período. Se creó una lista que prohibió la difusión de determinadas canciones por su contenido político, pero también inexplicablemente temas melódicos o románticos carentes de algún mensaje inapropiado. Tal fue la persecución y violencia que sufrieron los artistas y también intelectuales que la única salida posible fue el exilio. “You know there once was freedom, you know how dangerous that ca be. The people used to dance and sing and they used to run wild in the streets” expresaba otra canción de los británicos en protesta a los regímenes militares.   

Pero este contexto de represión no impidió que la bomba musical que significó London Calling influnciara una generación (y otras que iban a venir) de artistas: bandas pioneras del punk argentino...

Pero este contexto de represión no impidió que la bomba musical que significó London Calling influenciara una generación (y otras que van a venir) de artistas: bandas pioneras del punk argentino como Alerta Roja, Los Violadores y Los Baraja encontraron en London Calling un aprendizaje sonoro, pero también humano: una forma de pensar a la música como difusora de mensajes y una nueva actitud como banda frente a las problemáticas sociales. Un impacto similar tuvo para Sumo, Charly García y Los Fabulosos Cadillacs, bandas que si bien no estaban tan alineadas con el punk como las anteriores lograron nutrirse de la pieza fundamental de The Clash y hasta reversionaron algunas de sus canciones.

De igual forma, el emblemático disco inició a una segunda generación que en ese momento atravesaban la adolescencia y que luego conformaron grupos como Attaque 77 y Karamelo Santo. Sin lugar a dudas, la cultura juvenil buscó refugio en la banda punk británica y así la escena nacional logró una transformación que marcaría para siempre la historia de la música Argentina.  

The Clash atravesó fronteras y llegó a los rincones más inesperados, no de forma pasajera sino permanente: logró establecerse y modificar la manera de hacer música de cada país al que llegó London Calling. El tiempo pasa, pero la música queda impregnada para siempre: a 40 años de aquel diciembre de 1979, la obra maestra de The Clash continúa modificando vidas.