SNOW PATROL: ¿CÓMO SER FAMOSO?

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¿Qué se puede decir sobre Snow Patrol? ¿Qué palabras pueden ser lo suficientemente precisas para captar toda la esencia de su espíritu? ¿Dónde yace el núcleo estilístico que da vida al sonido de la banda? Todas estas preguntas pueden parecer vagas e improductivas, como si de una búsqueda sin fin se tratase, pero su tercer disco de estudio, Final Straw (2004), viene a acercarnos una respuesta.

Después de dos trabajos que habían sentado las bases de un sonido indie dentro de los matices más primigenios del conjunto, comenzó a surgir una urgencia entre los miembros de Snow Patrol: la necesidad de llegar a un público aún mayor. El objetivo de que sus voces, melodías y ritmos resonaran en las cabezas de todo el mundo —en el mejor de los casos— fue la línea que marcó el camino a la hora de grabar este disco.

Su tercer disco fue la clave para romper todas las barreras establecidas.

Mientras sus dos primeros LPs, Songs For Polarbears (1998) y When It's All Over We Still Have To Clear Up (2001), apuntaban a un sonido más personal que coqueteaba tímidamente con melodías pop —las cuales les brindaron una moderada fama en la escena local—, su tercer disco fue la clave para romper todas las barreras establecidas. Con la producción del irlandés Garret “Jacknife” Lee, quien trabajó con bandas de rock alternativo del calibre de R.E.M., la búsqueda fue clara. El giro sonoro que debía llevarse a cabo para que su reputación rebasara los límites de Escocia debía ir en dirección a un rock más visceral, sin perder la ternura y sensibilidad que los caracterizaban hasta el momento.

Con canciones como ‘Gleaming Auction’, ‘Run’ y ‘Spitting Games’ se hace explícito el deseo de realzar el carácter indie de la banda y dirigirlo a otros caminos donde, en comparación a sus anteriores trabajos, las guitarras toman un leve protagonismo. ‘How To Be Dead’ y ‘Chocolate’ son, en cambio, indicios más claros de ese pop rock de principio de milenio que fue moneda corriente en todas las radios a nivel internacional. Ambos matices confluyen intermitentemente y se fusionan para crear Final Straw: una mezcla que fue sin dudas la receta del éxito.

El giro hacia el mundo del pop que ha tomado la música internacional en los últimos años es innegable.

Gary Lightbody, cantante y líder de la banda, confesó que fue perfeccionando lentamente su capacidad para escribir estribillos pegadizos. Eso se nota a lo largo de todo el álbum, sea con el simple coro repetitivo de ‘Tiny Little Fractures’ o con una lírica más «armada» como  la de ‘Whatever’s Left’.

Quizás la decisión de encaminar el estilo propio hacia horizontes más pop podría ser un difuso antecedente de aquello que observamos en la industria musical contemporánea. El giro hacia el mundo del pop que ha tomado la música internacional en los últimos años es innegable, y tal vez bandas como esta podrían ser consideradas responsables por esa pérdida del miedo a variar el propio estilo en pos de ser popular.

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Snow Patrol se estará presentando el 31 de Marzo en el Lollapalooza Argentina, y cliqueando acá podés adquirir tus entradas.