DAVID LEBÓN EN EL KONEX: POR FAVOR, HABLEMOS DE VERDAD

El calor del verano porteño no impidió que cientos de personas se acercaran al barrio del Abasto para presencial el primer show de David Lebón en este 2019. Desde la apertura de las puertas, a las 19 horas, la gente copó el Konex y pocos minutos después, las vallas ya estaban atestadas por aquellos que querían disfrutar del recital con el mítico cantante a pocos metros.

La disposición del espacio y los instrumentos poseía una sobriedad clásica, dejando en claro que el espectáculo lo ofrecen los músicos al tocar, y que no es necesaria ninguna parafernalia adicional. Guitarras, teclados, bajos y baterías era lo único que debía tener su espacio en la pista.

Poco después de las 20 horas, el ex vocalista de la legendaria banda Serú Girán se mostró en escena. El público que lo esperaba no pertenecía a solo una franja etaria: los que —seguramente— lo habían visto en compañía de Charly García, Pedro Aznar y Oscar Moro se entremezclaban con otros que sólo habían tenido contacto con los registros sonoros del conjunto.

Hola, ¿Cómo están?”, fue lo primero que dijo Lebón a su audiencia. Este sería el tono informal y amoroso que usaría durante toda su presentación. Luego de unas palabras de agradecimiento, tuvo lugar la primera canción de la noche: ‘En Una Hora’, publicada en el LP Déjà Vu (2009). Con esta interpretación, demostró un nivel sólido: pudo manejar las dificultades que le presenta el tiempo a un vocalista y logró que todos los temas le calzaran a la perfección.

En una lista de veinte piezas, el artista mezcló en partes iguales composiciones de su recorrido solista y covers de bandas propias y ajenas. El primero, que también significó uno de los puntos más emotivos de la tarde, fue ‘Esperando Nacer’, lanzado por primera vez en Peperina (1981), álbum de Serú Girán.

Antes del cierre de la primera parte del show, apareció en escena el único invitado de la noche. Introducido con mucho cariño por parte de Lebón —“El día que lo escuché cantar dije «bueno, me retiro»”—, Lisandro Aristimuño se acercó a las tablas para interpretar una versión de ‘Casas de Arañas’, del homónimo debut del anfitrión de la tarde, lanzado en 1973.

A partir de entonces hubo una suerte de quiebre en la estructura del concierto: mientras en la primera mitad tuvo prioridad la carrera solista del músico, el tramo final estuvo más cerca de la apelación a lo emocional, el juego con la nostalgia y lo eterno. El comienzo fue Lebón solista, presentando su trabajo más desconocido. La última sección fue Lebón como leyenda viva del rock nacional.

El puntapié inicial fue ‘Credulidad’ —en la voz del guitarrista Dhani Ferrón— y ‘Mañana o Pasado’ —también conocida como ‘Hola Dulce Viento’—, ambas de Pescado Rabioso. Luego tuvieron su lugar más clásicos de Serú. La seguidilla que arrancó con ‘San Francisco y El Lobo’, ‘Parado en el Medio de la Vida’, ‘Mundo Agradable’ y ‘Noche de Perros’ fue interrumpida momentáneamente para dar espacio a una pequeña cátedra de rock ‘n’ roll bien blusero con ‘Copado por el Diablo’, perteneciente también al debut de Lebón.

David Lebón no necesita demostrar nada, ya es una leyenda viva del rock nacional.

Entre tema y tema, el cantante y guitarrista se mostró muy comunicativo con su audiencia, bromeó, respondió a algunas arengas por parte de los fanáticos y agradeció una y otra vez el acompañamiento de su público. El cierre del concierto fue con ‘Encuentro con el Diablo’ seguida de ‘Seminare’, que suscitó más que en cualquier otro momento el canto de todos los que asistieron al patio del Konex.

Hoy en día, David Lebón no necesita demostrar nada. Ya es una leyenda viva del rock nacional: compartió una de las bandas nacionales más importantes junto a Charly García, uno de los músicos esenciales de nuestro país; forjó un camino solista más que decente, consolidando una carrera de más de cuarenta años; y ahora vuelve a presentarse en vivo para mostrar que, si el tiempo es veloz, él aún le lleva ventaja.