KAKKMADDFAKKA: ENERGÍA, INSTRUMENTOS Y PLAYSTATION

Lo que más resalta de Kakkmaddfakka, incluso antes de escuchar cualquiera de sus temas, es su nombre: muchas k, muchas d, mucho inglés y mezcla que sugiere un sin fin de estilos y perfiles para la banda. ¿Tocan metal? ¿Tocan rock? ¿Son pesados? ¿Quiénes son?

La banda del nombre extravagante nació hace quince años en Noruega, de la mano de Alex y Pål Vindenes. Este último, en una charla con SPE, fue quien se tomó el atrevimiento de nombrar su estilo como “energía tocando instrumentos”.

“Hoy en día (…) le dan play a unos botones y listo. Eso hace la música muy aburrida”

Con cinco álbumes bajo el brazo, siendo su debut Down To Earth (2007) y su último Hus (2017), cuando se trata de explicar cómo y por qué eligen las canciones que entran en cada uno, Pål sorprende con una respuesta honesta. No hay proceso de selección, no hay “este sí, este no”, simplemente hay escritura: “Es fácil como hacemos: escribimos canciones hasta que tenemos suficientes para ponerlas todas juntas dentro de un álbum”. No hace falta elegir, asegura el músico con picardía, ya que “todas nuestras canciones son geniales”.

Entre risas y chistes, Pål insiste en lo buenas que son las canciones y, sin dudarlo  —cualquiera que haya escuchado la banda puede darse cuenta que tiene una gran personalidad—, al indagar el porqué son buenas, responde: “Tienen instrumentos. Ya nadie toca con instrumentos, hoy en día nadie hace música real, le dan play a unos botones y listo. Eso hace la música muy aburrida”. ¿Y por qué es dicha música la que tiene un importante auge hoy en día? Quizá, porque es fácil. “Esa música va y viene”, opina, haciendo alusión a la falta de alma —soulless— de dicha música, comparado con la personalidad y estampa que los instrumentos permiten conferir al sonido y perfil rítmico de una banda.

Con un mix entre el rock, el disco, el R&B y otros tantos más, el sonido de Kakkmaddafakka se perfila entre un indie rock y un psicodélico que queda evidenciado en la lista de las bandas con las cuales Pål querría hacer una colaboración, entre ellas Tame Impala. ¿Es este conjunto una inspiración? “Todo es inspiración”, responde sin dudarlo ni un segundo.

Respecto a esto es quizá relevante hacer mención de lo que Picasso dijo alguna vez: “La inspiración existe, pero te tiene que encontrar trabajando”. Pål adhiere, asegurando que “escribo todos los días. A veces sale y a veces no”. Para el joven, no hay un «momento ideal» para escribir, un flash de inspiración, sino que componer y escribir es un proceso diario de trabajo duro. “No veo a nadie con éxito que no haya trabajado. Todos los que tienen éxito han trabajado y trabajan mucho”, dice al respecto. “No te sentirías bien si el trabajo viene fácil”, agrega y, cuando se indaga el por qué, asegura que no hay satisfacción ni orgullo en algo que viene fácil y que no se produjo y se hizo.

“No te sentirías bien si el trabajo viene fácil”

La banda nórdica, un año atrás, tenía dos visitas a la Argentina planeadas: una, en Niceto Club, la segunda como parte del Festival La Nueva Generación en Córdoba. Debido a un problema de salud, no pudieron hacerse al viaje para musicalizar la escena del país. “Estamos muy tristes de no haber podido ir”, dice al respecto el entrevistado, y asegura que están expectantes de una nueva gira y de la posibilidad de volver. “Realmente nos sentimos mal por la gente de Argentina. Lamentamos no haber podido ir… Pero sí, queremos ir y seguro va a haber otra oportunidad”.

Para quienes no están familiarizados y quieren empezar con Kakkmaddfakka, la mejor opción es ‘Young’ con un toque de ‘Neighborhood’, sin olvidarse de ‘May God’. Y para todos los que pregunten quiénes son, Pål tiene una respuesta: “Somos aburridos. Somos una banda aburrida que juega a la PlayStation”.