PAULA MAFFÍA: ENTRE LA MÚSICA Y LA ENSEÑANZA

 
Entrevista a Paula Maffia
 

Es un sábado caluroso de febrero y Paula Maffía prepara el primer mate de la tarde antes de hablar con el equipo de SPE. Discos, vinilos e instrumentos musicales rodean a la docente de canto y composición e integrante de los proyectos Las Taradas y Paula Maffía & Sons.

La artista tuvo flechazos con algunas canciones durante su infancia, pero en esa etapa el vínculo con la música no fue muy fuerte. El primer recuerdo que tiene relacionado a la música es en un acto de jardín, cuando le tocó interpretar ‘Canción para bañar la luna’ de Maria Elena Walsh: “Me atravesó poderosamente un sentimiento que no cabía en mi cuerpo”, señala la cantante.

“Me da mucha gratificación dar clases, no te diría enseñar porque para mí es un vínculo completamente bidireccional”

Paula tenía 15 años cuando le pidió a su mejor amiga que la acompañara al Conservatorio Nacional porque había averiguado que podía estudiar gratis en la institución. Sin experiencia previa tocando el piano y con pocas expectativas por la limitada cantidad de cupos se animó de todos modos al desafío. “Estudiar piano era lo último que debería haber hecho porque lo que yo quería era componer. A través de cada error descubrí una tangente para irme por ahí y componer”, recuerda. Fue un gran problema para ella porque le resultaba muy complejo concentrarse en el instrumento: de las tres horas que planeaba hacerlo ocupaba dos escribiendo una canción.

Paula necesitaba dar un paso más, emprender un proyecto propio, y así formó Acéfala cuando todavía le faltaban dos años para terminar la secundaria. La banda duró cuatro años con varios cambios de integrantes, pero logró algo que la enorgullece: una formación completamente femenina. En ese sentido expresa que “era un desafío muy grande conseguir una banda conformada por músicas, no había manera de comunicarnos y no había una escena que nucleara a chicas. Había chicas en la música, siempre hubo. Durante muchos años fue una cruz y algo que tuve que batallar”.

Entrevista a Paula Maffia

Finalizada la etapa de Acéfala conoció a Lucy Patané, su gran compañera en el camino musical, y comenzaron a tocar juntas. Paula cantaba y Lucy acompañaba en la guitarra. “Un día jugando divagamos con la posibilidad de armar una orquesta de mujeres como en los años 20 o 30. Y así en chiste salió Las Taradas. Las Taradas se volvió un chiste muy serio”. Respetando la estética y la sonoridad de la época, las ocho músicas interpretan desde cumbia, boleros, blues hasta canzonetas. “Es mucho más amplio y más novedoso situarnos en una época que en un género musical. Y por otro lado es lo que hacían las bandas en esa época. Tocaban lo que se tocaba en ese momento, no hacían estilos”, explica.

Además de ser música también es docente de canto y composición. Tenía muy en claro que no quería repetir algunas de las experiencias que tuvo como alumna con docentes que realizaban propuestas poco imaginativas: “Me da mucha gratificación dar clases, no te diría enseñar porque para mí es un vínculo completamente bidireccional la enseñanza. Soy docente por venganza de todas las personas que no me pudieron enseñar a cantar”, dice acerca de todos los años que pasó buscando maestra sin los resultados que buscaba hasta que llegó a una que no solo le enseñó a cantar, sino que la ayudó a “tornear aspectos de la personalidad que se interponían con mi capacidad de expandir la voz”.

Es un disco en el que reinterpreto mi manera de componer

En paralelo a su rol como docente, Paula continúa con su carrera musical: el 15 de marzo, Paula Maffía & Sons —proyecto que comparte con Lucy Patané y Nahuel Briones— adelantará, a través de Goza Records, el segundo simple del próximo disco de estudio, titulado Polvo, un material al que define como “cuestionador, dramático y con mucho humor”. El álbum será editado un mes después, en abril, y presentado de forma oficial el 10 de mayo en el Teatro Margarita Xirgu. Profundizando aún más sobre Polvo, la cantante señala que “es un disco en el que reinterpreto mi manera de componer, y también me encuentra en un período de reinterpretación del amor”.  

Paula divide sus horas entre la docencia y sus proyectos musicales al punto de considerar a la música como el amor de su vida. Al finalizar la charla realiza la sesión de fotos y con una sonrisa, interpreta una canción en el piano mientras el ojo de la cámara la registra en pleno estado de satisfacción.