BARBI RECANATI: “ME CUESTA IMAGINAR UNA VIDA FUERA DE LA MÚSICA”

Sentada en su estudio de Colegiales, Barbi Recananti, ex cantante de Utopians y actual directora del sello discográfico Goza Records, toma un sorbo de su taza de té. Apenas comienza la charla, recuerda su infancia: “Cuando era chica vi una película de dibujitos animados en la tele que se llamaba American Pop (1981), la cual contaba la historia de la música americana, y recuerdo un momento donde había una representación de Grace Slick cantando con Jefferson Airplane”. La niña que dos décadas después se convertiría en una referente musical para todas las jóvenes argentinas se daba cuenta de que ella “tenía que ser eso que veía en la pantalla. No había otra forma”.

Su primeros pasos en la música fueron bastante duros. Su necesidad de aprendizaje no era saciada por su entorno: “Fue un camino re frustrante. Nadie era músico en mi casa, a nadie le interesaba la música. En el colegio solamente me enseñaban a hacer el punteo de Yellow Submarine”. Pero esa obsesión por estar frente a una audiencia mostrando su arte era un motor imparable, un objetivo claro al cual llegar sin importar lo pesado del camino: “Me aburría mucho el proceso de aprender a tocar la guitarra, yo quería estar en un escenario tocando”.

Armé una banda con una amiga de la primaria. Ella con unas cucharas y carpetas haciendo la batería, y yo con la primer guitarra criolla que me regalaron. Nos llamábamos El Cruce, no sé por qué me acuerdo de eso [risas]”.

Barbi siempre demostró una gran tenacidad, impulsada por el deseo de llegar a ser como alguna de sus idolas: Patti Smith, PJ Harvey o Shirley Manson —líder de Garbage, banda a la que Barbi teloneó con Utopians en su última visita a la Argentina—.

Llegada la preadolescencia, la cantante dio inicio a la banda que terminaría marcando gran parte de su carrera: “En primero de secundaria nos conocimos con Larry, que fue el primer baterista de Utopians. Tuvimos muchos proyectos fallidos con músicos que nunca nos volvieron a llamar”.

Ese episodio de su vida llegaría a su fin cuando, después de cinco discos de estudio y una nominación a los Grammy Latino, se descubriera que Gustavo Fiocchi, guitarrista de la formación, acosaba sexualmente por redes sociales a menores de edad. “Si me preguntás qué cambiaría de mi vida, te diría que nunca hubiera formado Utopians. No es que me arrepienta de lo que viví, yo estoy feliz con mi presente, pero con el tiempo fui descubriendo todo el daño que se le hizo a muchas pibas sin que yo me enterara. Si pudiera volver el tiempo atrás, no le daría ese poder a la banda.

“Hoy en día mi hijo, mi familia y el feminismo me importan más que la música”.

Lo peor que me dio la música fue la exposición involuntaria. No tener ningún tipo de control sobre qué se dice de mí”, cuenta Barbi, recordando el momento en el que las acciones de su compañero de grupo provocaron opiniones en su contra. “Yo estaba rodeada de hombres que me tildaron de conchuda cuando Utopians se disolvió. Eso me hizo dar cuenta de qué estaban hechos, y que posiblemente la mayoría no consideraban reprochable mandarle videos masturbándose a chicas de 15 años”.

Medio año antes de separar Utopians definitivamente, la cantante fue madre, lo que para ella fue “un antes y después en la vida”. Habiendo pasado por dos cambios enormes en un período relativamente corto de tiempo, la artista supo reestructurar su vida para llevar adelante sus proyectos: “Las cosas que antes no me importaban ahora me importan más y visceversa. Hoy en día mi hijo, mi familia y el feminismo me importan más que la música”.

Hace tres años todo lo que hacía era por y para mi proyecto musical. Hoy en día busco realizarme en relación con la música, pero no necesariamente haciendo canciones. Me gusta organizar charlas y encuentros, curar ciclos, pasar música, encargarme de Goza Records...”, asegura. El año pasado, Barbi lanzó su propio sello discográfico, en el cual mensualmente editan y publican material de artistas femeninas. Algunas de las músicas que ya trabajaron con Goza Records son Piba, Olympia, Luz Pereyra, Playa Nudista y Las Ex: “No me imagino yendo a una oficina todos los días a meter números en una computadora, me cuesta imaginar una vida fuera de la música. Esto me hace feliz”.

Hoy siento que mi vida es más real”.

Su nuevo proyecto la ayudó a descubrir muchas artistas tanto nacionales como del extranjero. Aun teniendo una clara predilección hacia el rock clásico, Barbi cuenta que para ella “es más fácil conectar con las líricas de la música actual”.

Más allá de actualmente estar centrada en la producción, la artista adelanta que este año probablemente saque nuevo material, el cual seguirá al EP del año pasado, Teoría Espacial. “Hoy estoy todo el tiempo con mi hijo o centrada en mis proyectos, tratando de salir adelante como todo el mundo en este país. En medio de todo eso me busco mi tiempo para componer y tocar en vivo”. Bárbara se frena unos segundos, y luego de un silencio introspectivo asegura: “Hoy siento que mi vida es más real”.