KENDRICK LAMAR EN EL LOLLAPALOOZA: EL REY EN NUESTRAS TIERRAS

Antes de la llegada del Lollapalooza no era muy común que un multitudinario artista del exterior decida, en su mejor momento tanto a nivel popular como monetario, dar un show en nuestro país. Pero las seis ediciones que el evento tuvo en Argentina fueron ocasiones perfectas para hacer que lo inesperado ocurra. En las tres jornadas de festival nos encontramos con varios momentos memorables: la presencia de Steve Aoki en el Main Stage 1 junto a Paulo Londa, St Vincent diciendo “hijos de yuta” de manera jocosa al público argentino y La Mona Jimenez haciendo bailar a todo el predio con su cuartetazo. Sin embargo, uno de los shows más fuertes de todo el evento aún quedaba pendiente: Kendrick Lamar, quien hoy por hoy es el rapero más relevante de todo el mundo, se preparaba para dejar encantada a una multitud de fanáticos y no tan fanáticos.

La presentación del californiano generaba expectativas altas en aquellos seguidores de la música urbana que, mientras Lenny Kravitz rockeaba en el Main Stage 2, se iban aproximando al escenario principal. Encontrarse con una poca concurrencia de gente esperando por la salida de K Dot (primer nombre artístico del cantante) resultó bastante sorpresivo (más teniendo en cuenta que en las dos noches anteriores apenas se podía circular por enfrente del Main 1 antes del show de twenty øne piløts y de los Arctic Monkeys). Quizás el público argentino todavía no terminó de concretar sus lazos de interés con el rap como para depositar expectativas sobre uno de los artistas más importantes de la década.

Iniciando su show con un suerte de cortometraje de artes marciales clase B, el rapero iba dejando en claro quién era y qué era lo que buscaba: un guerrero con la habilidad suficiente para dejar a todo el público argentino tan satisfecho como vapuleado. La energía plantada en escena desde el primer segundo con ‘DNA’ fue perfecta para que la audiencia mostrara por qué nos llaman «el mejor público del mundo».

Si hay algo que el artista demostró saber hacer es conectar con una gigantesca multitud lo suficiente como para que climas y emociones tan dispares como los de ‘ELEMENT.’ y ‘King Kunta’ pudieran convivir en un mismo set. Kendrick sabe hacer que los temas bailables, pogeables o introspectivos se deslicen con la misma facilidad sobre los oídos de los concurrentes.

Vamos devuelta al principio de todo”, dijo antes de evocar algunos de los viejos clásicos de good kid, m.A.A.d city (2012): ‘Swimming Pools (Drank)’ y ‘Backseat Freestyle’, canciones con las que dio una caricia al alma de aquellos que venían esperando su presencia desde hacía mucho tiempo. A partir de la salida del ya nombrado LP, la carrera de Lamar solo ha ido en ascenso, siendo su último álbum, DAMN. (2017), la obra que lo terminó de consagrar no solo como un liricista frontal y habilidoso, sino como un maestro de las melodías pegadizas.

Anunció frente a todo el mundo que el rapero Nipsey Hussle había sido asesinado ese mismo día, procediendo a pedir un minuto de silencio.

Obviamente, algunas de las joyas de su último disco, como ‘LUST.’, ‘PRIDE.’ y ‘LOYALTY.’, hicieron su aparición en el setlist para deleitar tanto a los viejos fanáticos como a quienes comenzaron a seguirlo a partir de la salida del arsenal de hits bautizado como DAMN. Pero fue antes de ‘LOVE.’ que uno de los momentos más emotivos de la noche tuvo lugar, cuando el cantante anunció frente a todo el mundo que el rapero Nipsey Hussle había sido asesinado ese mismo día, procediendo a pedir un minuto de silencio para su colega fallecido. Este pedido fue respetado por el público argentino, que ignoró la música que provenía desde el Perry’s Stage de parte de Dimitri Vegas & Like Mike, lo cual dio como resultado una de la joyas memorables del festival.

Guardamos lo mejor para el final”, exclamó el artista antes de hacer dos de sus mayores éxitos: ‘Allright’ y ‘HUMBLE.’, los cuales hicieron estallar los últimos pogos de la noche de la manera más explosiva imaginable. Para finalizar su set, Kendrick decidió utilizar ‘All The Stars’, canción de la banda sonora de ‘Black Panther’.

Ante un público totalmente eufórico, Lamar aprovechó sus últimos segundos en el escenario para decir una frase que haría que todo el mundo estalle de alegría: “Voy a volver”. Con esta promesa se cerraba la presentación que hace algunos meses nadie hubiera imaginado posible, pero que, para nuestra grata sorpresa, ocurrió de la manera más satisfactoria. Ahora no queda más que esperar que el rey del hip hop cumpla con su palabra.