YO NO ME CAÍ DEL CIELO: LOS ARGENTINOS EN EL LOLLAPALOOZA

 
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Los mediodías del festival Lollapalooza son la oportunidad para aquellos menos asiduos a los recitales de descubrir las joyas nacionales elegidas por los curadores del lineup, y también la excusa de los fans más acérrimos para darle el merecido aliento a sus bandas en una fecha importante para ellas.

Los mediodías del festival son la oportunidad para descubrir joyas nacionales.

El viernes la apertura estuvo a cargo de Telescopios, el conjunto cordobés que lanzó a nuestro entender el mejor disco nacional del 2018 y que no paró de crecer desde entonces. Su salida se demoró cinco minutos —lo que para un festival de este tamaño y duración puede ser el aleteo de una mariposa que origina un huracán en otra parte—, debido a los ineludibles problemas de sonido que año a año surgen durante las primeras bandas. Los muchachos pusieron la mejor de sus caras y retomaron el show prolijos como siempre, aunque con los bajos un tanto aturdidores, situación que se repetiría en varios conjuntos del fin de semana: ¿es imposible garantizar el sonido a toda la audiencia sin lastimar los tímpanos de las primeras filas? Si bien algunos artistas dieron evidencia de que se puede (Kungs en formato DJ sonó impecable desde todas las distancias, a pesar de ser la música electrónica la que muchas veces abusa de los decibeles), la respuesta final tendrán que darla los especialistas, por lo complejo que reconocemos el producir sonido en vivo. Los Teles repasaron lo mejor de su repertorio en la apertura del Main Stage 1 y pudieron cerrar con la frente en alto a pesar de que el staff de escenario los apuraba para que corten en punto.

En la otra punta, en el Main Stage 2, 1915 dio uno de sus mejores conciertos a la fecha. Los cinco músicos se tomaron en serio la oportunidad, sumando un percusionista y dos vientos para dar un set extremadamente completo desde lo sonoro y, como siempre, irreprochable desde lo actitudinal. ‘Policía’ fue el más festejado, donde Cruz Hunkeler, cantante y guitarrista, aprovechó para mandarle un saludito al presidente y a las fuerzas de seguridad. El joven no se refería puntualmente a esto, pero da la casualidad que temprano en las inmediaciones del Hipódromo de San Isidro la policía hacía de las suyas para ganarse los cánticos que el rock argentino tiene en su contra: desmembraban a las personas y sus pertenencias en plena calle a cuadras del ingreso, en busca de droga suponemos, pero ni el mínimo comentario orientación o muestra de empatía con el apuro de los madrugadores. Figurita repetida era verlos arrojar abrigos al piso, revolver envoltorios y luego dejarlos caer, jamás dentro de un tacho de basura. Cuidar no, perseguir sí…

Volviendo al Main 1 le llegó el turno al ruso. Hablamos de Mateo Sujatovich, que lleva adelante hace tan solo un año su proyecto Conociendo Rusia y, según cuenta la leyenda, rechazó la propuesta de tocar en el Personal Fest pasado para poder ser parte de este Lolla (cuestiones contractuales). Mateo aprovechó para estrenar en vivo su single ‘La Mexicana’ y continuó el camino que recorre reivindicando el rock canción en una era donde son otros los géneros predilectos. Apenas acabó este concierto, el baterista Guille Salort y el tecladista Fran Azorai tuvieron que montarse inmediatamente en un auto por la parte trasera del predio para poder subirse junto a Wos en el Main 2, que ya estaba haciendo arenga con su público. La banda del freestyler la completa ni más ni menos que CA7RIEL en la guitarra, uno de los nuevos referentes del trap.

Wosito (como le dicen algunos fans cariñosamente) aglomeró a la primera multitud a pesar de tocar un viernes a las dos de la tarde. Él también aprovechó y estrenó su single ‘Terraza’, estrenado hace días. Como en el Cosquín Rock, invitó al freestyler Acru para un set de improvisación. Antes de despedirse, se subieron al escenario “sus hermanos” de Banzai FC para tocar con él ‘Protocolo’. El cierre fue con su hit ‘Púrpura’, igual que el pelo de CA7RIEL.

El sábado la apertura fue a puro reggae en el Main 2 con Yataians, una banda que sin dudas merece ser vista en vivo. Perras On The Beach tuvo su chance de estar como artista, luego de haber ido a más de un Lolla a disfrutar como público (Simón Poxyran, su cantante, recuerda particularmente aquel recital de Tame Impala en la edición del 2016) mientras en la otra punta Lelé (Candelaria Tinelli) sufría un accidentado debut, con algunos pifies de tiempo y una serie de problemas técnicos. El segundo día también le permitió a CA7RIEL presentarse con su proyecto propio y le devolvió a nuestro país a Catnapp, artista argentina de música electrónica radicada en Berlín. Como plato fuerte, Fito Paez se dio el lujo de tocar ante una multitud inmensa.

El domingo se destacó la fuerza del show de Barbi Recanati, ex líder de Los Utopians, conjunto que se disolvió por decisión propia tras las denuncias en contra de uno de sus miembros. La rockera presentó su EP Teoría Espacial (2018), uno de nuestros recomendados del año pasado, junto a temas nuevos por estrenar. Tan potente era la fuerza de sus guitarras que se escuchaban a cientos de metros, interfiriendo incluso con el show de Agrupación Capitán, conjunto joven que se mostraba en el escenario Alternative.

 
Foto por Gonzalo Lopez.

Foto por Gonzalo Lopez.

 

Más tarde en el Main 1, La Mona Jiménez puso a bailar a tres generaciones, demostrando (como hizo Pablo Lescano el año pasado) que su lugar en el lineup era completamente meritorio. En el backstage, La Mona y Neo Pistea se dieron el lujo de conocer a Perry Farrell, creador del primer Lollapalooza en Chicago y dueño de la marca. Ya caída la noche, el trapper Paula Londra deleitó a una verdadera multitud, mostrando por qué es el artista argentino más escuchado en Spotify. Hasta se dio el lujo de jugar un poco de basket en el escenario y, lo más importante de todo, ¡invitó a Steve Aoki a cantar con él! El motivo, el DJ estadounidense remixó el hit ‘Forever Alone’ del cordobés y quiso probarlo en vivo. Aoki había cerrado el día uno de la edición argentina el viernes (luciendo una casaca de Boca) y el día dos de la edición chilena el sábado. Así y todo, decidió volver a nuestro país para poder darse el gusto junto a Paulo. “Yo empecé en la plaza, y acaba de subirse Steve Aoki al escenario conmigo. Créanme, no entiendo nada”, dijo risueño el joven que en dos semanas cumplirá 21 años.