MIRANDA EN EL GRAN REX: EL DON DE CURAR TODO MAL

Foto: Mili Medero

Foto: Mili Medero

Miranda! es sin dudas una de las agrupaciones de música pop más relevantes y respetadas de Argentina. Con 18 años de carrera sobre sus espaldas, el conjunto aprovechó este último año para brindar una serie de shows que podrían ser encasillados dentro de la categoría «retrospectiva»: un triplete de recitales en Niceto durante el 2018 para revivir Es Mentira (2002), Sin Restricciones (2004) y El Disco De Tu Corazón (2007), y dos presentaciones estructuradas a partir de sus dos primeros trabajos discográficos (uno en el Luna Park el año pasado y el más reciente en el Gran Rex) sirvieron para que la banda diera rienda suelta a la nostalgia y al baile.

Como ya se mencionó, fue el Teatro Gran Rex el lugar elegido para revivir lo mejor de una banda que la historia ha posicionado, merecidamente, dentro de las figuras más reconocidas de la música nacional. Ya con el enorme caudal de fanáticos y fanáticas que colmaba la calle Corrientes durante la apertura de puertas se podía prever que el grupo liderado por Alejandro Sergi y Juliana Gattas daría una fiesta memorable.

Con unos pocos minutos de retraso, Miranda! salió a escena: primero Ludo Morell (batería), Anuk Sforza (guitarra) y Gabriel Lucena (bajo) ingresaron al escenario por los costados del backstage, y luego los dos vocalistas ascendieron desde una plataforma ubicada debajo, provocando que los presentes no solo estallen en gritos, sino que se alcen de las butacas, que claramente no podían retener las ganas de mover el cuerpo imperantes en el público.

En un  principio, los músicos optaron por adaptar el setlist a un orden cronológico: ‘Bailarina’, ‘Horóscopo’ y ‘Romix’ (las tres canciones que dan inicio a Es Mentira) fueron los primeros tres temas en hacer estallar el Gran Rex. Ya con este inicio espectacular, la gente no paraba de bailar y saltar sobre sus lugares designados, demostrando que lo que la banda provoca en sus seguidores no puede ser contenido por una designación espacial.

Foto: Mili Medero

Foto: Mili Medero

Fueron pocas las interacciones de los artistas con el público a lo largo del show, destacando alguna que otra arenga por parte de Alejandro, quien evocaba su famosa frase característica: “Es Miranda mi amor”; sumado al constante revoleo de banderas manufacturadas por los fanáticos, levantadas en alto por los vocalistas mostrando los cariñosos mensajes escritos en todas ellas.

Para romper con el orden del primer disco, ‘El Profe’ marcó su aparición a mitad del show, haciendo que todos los presentes estallaran en una ferviente alegría frente a un Ale Sergi que empuñaba una guitarra electroacústica por primera vez en todo el recital.

Dos de los puntos más altos de la noche llegaron de la mano de ‘Casualidad’ y ‘Ven’: en el primero, Juliana deslumbró a toda la audiencia con sus habilidades vocales, y en el segundo, una pantalla descendió desde el techo (ubicándose entre los músicos y su público) y proyectó una serie de lisérgicas visuales que desataron el asombro de la gente.

Todavía tenemos lo mejor guardado”, anunció Ale Sergi antes de interpretar ‘Quiero’, vaticinando que el show se acercaba lentamente a su final, pero con los mayores hits de la banda reservados para ello. Así fue como ‘Yo Te Diré’, ‘Traición’, ‘Don’ y ‘Mentía’ formaron una seguidilla explosiva de éxitos monumentales, los cuales fueron bailados y coreados por un público que deseaba arrancar las butacas de su lugar y transformar el mítico teatro en un boliche. Además, durante el famoso tema de “la guitarra de Lolo”, un fan le alcanzó a los vocalistas dos cañones lanza confeti, que estallaron durante el estribillo de la canción.

‘Tiempo’ fue la última canción que sonó antes de que la agrupación se retirara unos minutos del escenario. Tras una corta pero impaciente espera, la gente recibió con aplausos al conjunto. ‘Fantasmas’, ‘ Perfecta’ y ‘Prisionera’ significaron una caricia al alma de aquellos que buscaban encontrarse con más hits que los que engloban los dos primeros LPs del grupo.

Entre ‘Hola’ y ‘Enamorada’, Alejandro aprovechó para agradecer a toda la gente presente en aquella mágica velada. “Esta fiesta la hacemos entre todos de verdad, si ustedes no vienen a vernos no podemos hacer nada. Vemos muchas caras conocidas que nos siguen hace años”, dijo el cantante antes de cerrar lo que sería no solo un show memorable en la carrera de Miranda!, sino un demostración de que, aunque pasen los años, los verdaderos éxitos no pierden vigencia.