El PLAN DE LA MARIPOSA EN LA TRASTIENDA: AÚN MEJOR QUE LO PLANEADO

La doble fecha de El Plan de la Mariposa en La Trastienda inició el viernes con un show repleto de vibras psicodélicas que logró cautivar a un público por demás joven, demostrando que, cuando las cosas se hacen bien, lo que se siente arriba del escenario replica en la audiencia. Durante todo el espectáculo, las hipnotizantes danzas de Camila Andersen (voz y coros) y los enérgicos movimientos de Santiago Andersen (violín y guitarra) fueron emulados por un grupo de espectadores que se encontraba pegado a la valla y que, mientras el recital avanzaba, se fueron impregnando de la energía que los chicos de El Plan transmitían.

‘Mar Argentino’, ‘La Lanza De Mi Fe’ y ‘Abrime Los Ojos’ fueron las canciones elegidas por los necochenses para abrir un show que, debido a la dinámica de Sebastián Andersen (voz principal) de cantar mucho y hablar poco, se sintió breve —aunque esto no fue suficiente para desanimar a los espectadores—. Cuando llegó el momento de la rockera ‘Azúcar Negra’, no había una sola alma en el recinto que no se sumara a los coros de “eh eh ha ha”. A partir de allí, nadie paró de gritar en cada uno de los temas que vinieron después.

En un público con muchos más niños de los que uno se esperaría ver, resaltaba siempre una chica cargada a los hombros de su padre. La niña, que sabía absolutamente todos los temas, dejó en claro que los conciertos pueden ser ATP y tener igualmente a todos ATR.

Sin embargo, un nivel de electricidad tan alto necesita un momento de pausa, y la banda lo entendió muy bien. A la hora de tocar ‘Paredón’, contaron la historia de cómo el tema surgió mientras ellos estaban viajando de mochileros en Perú, donde recibieron la noticia de que su abuelo se había suicidado y les había dejado una carta de despedida a todos. “Él tenía una sabiduría extraordinaria que ojalá todos podamos alcanzar en algún punto de nuestras vidas”, dijo Sebastián antes de empezar con la canción. Al terminar la misma continuó con otra historia: “Después de ese viaje decidimos instalarnos acá, en Capital, y tuvimos que acostumbrarnos a todo un nuevo modo de existencia y de interactuar con las personas. Nos acostumbramos a cosas como ver gente en la calle, lo naturalizamos, y no se si está bien o está mal, pero es lo que nos pasa. La cosa es hacer lo posible para cambiarlo”, y ante los aplausos del público respondió: “Aplaudansé a ustedes mismos, por todas las cosas que van a hacer”. Así comenzó ‘Buenos Aires Fiebre’.

Ya en el cierre, ‘Ella es Agua’ (cantada por el guitarrista Valentín Andersen) y ‘Te Quiero’ prepararon al público para un doble encore que terminó de romper todo: ‘La Vida Cura’ y ‘El Riesgo’ le sacaron a todo el mundo las ganas de saltar y romperse la garganta a los gritos —si es que no lo habían hecho ya—.

Habiendo terminado el recital, solo una cosa fue segura: si los próximos shows de El Plan De La Mariposa logran ser la mitad de buenos que este, nadie saldrá jamas insatisfecho de uno de sus espectáculos.